Soy como un viejito lleno de mañas pero en cuerpo de joven, y rebien mas joven de lo que soy en verdad, para ser (h)(m)odesta, Ud. elige.
Por ejemplo, eso de dormir entre sábanas y no poder dormir de otra forma o no concebir dormir de otra forma. Me refiero a dormir con la cama en este orden: cama, colchón, protector de colchón (cuando hay), sábana de abajo, yo, sábana de arriba, manta térmica o edredón con el bordecito de la sábana de arriba doblado por encima del bordecito del edredón y finalmente, cubrecama, de preferencia de hilo porque es más fresco y más pesado. Las fundas de las almohadas tienen el color de las sábanas y deberían combinar con la cubrecama. Todo el conjunto debe pesar sobre el cuerpo, para poder dormir rico.
O eso de dormir con medias y con pijama que me cubre todo el cuerpo para que el calor del cuerpo no dependa de la cama sino de lo que tengo puesto, o eso de usar los pantalones lo más cerca de la cintura. Y la jarana es que muy pocos o ya nadie los cose así.
O la de lavar la ropa interior y las camisetas, que es otra historia más larga: primero remojarla con sal de soda, enjuagarla, luego lavarla con jabón de Marsella o lo que se le parezca más, terminar sacándole el jabón con detergente y enjuagarla las veces necesarias para sacarle el detergente. Y eso que no digo que en mi casa hay un fogón, si se le puede llamar así, donde hierven las sábanas (que son de algodón) y todos los manteles y secadores de la cocina.
O por ejemplo, eso de usar una colonia cítrica, de sándalo, lavanda o azahar después del baño. Y salir oliendo a sándalo, aunque yo sepa que solo yo siento el olor a sándalo y toda mi ropa huele a sándalo y mi almohada también, pero sin eso no se puede vivir normalmente.
Esas son las mañas que mi mamá me enseñó porque ella hace las cosas así, y por lo que experimento diariamente, esas cosas solo las hacen los viejitos, y con eso no quiero decir que mi mamá sea vieja porque ella ya las hacía así cuando era más joven, pero las mañas seguro que las heredó de mi abuela que ya era vieja, pero hay que decir que siempre es una cosa hereditaria. Hay gente que no hereda nada de eso. Bien por ellos porque esas mañas lo único que hacen es complicar la vida.
Aquí en Alemania ha sido una peregrinación rescatar de alguna forma todo eso e implantarlo de nuevo en mi vida, porque aquí no se duerme entre sábanas, porque aquí la gente no se complica con eso, sino con otras cosas con las que yo no me complico, pero eso ya es tema para otro
post. Un
set común de ropa de cama incluye una sábana de abajo y un edredón con una funda en la que el edredón se pierde en el medio de la noche y acabas congelado. Punto. Uno va en el medio. Si lo quieres el jueguito de algodón es más caro.

En Alemania tampoco venden “jabón de lavar” por todos lados, no es un producto de necesidad básica como uno lo encuentra en Sudamérica, porque la modernidad ha eliminado el pequeño e insignificante placer del olor a jabón de Marsella, y el detergente, el suavizante y la lavadora han reemplazado el trabajo manual con resultados como me gustan a mí y les aseguro también a los viejitos y les gustaría a ustedes si supieran de lo que hablo. Aquí venden el jabón de Marsella, como
Weisse Kernseife, pero es para el cuerpo, no para la ropa (¿?). Y claro lo encontré en
Kaufland como cuatro meses después de haber llegado. Además tengo la maña que me parece totalmente justificada de separar la ropa interior de la ropa blanca, de la ropa de colores oscuros, de la ropa de colores claros, de los jeans, de las toallas y de las sábanas, mejor no sigo, lo que hace que la lavada me cueste como 18 euros cada dos semanas y sale de la lavadora con una textura de cartón. Aquí por lo que he visto, la gente que lava en la lavandería en la que yo lavaba y leía (porque ya tengo mi propia lavadora), metía todo junto. Y lo blanco sale gris, celeste o rojo y jamás volverá a ser blanco, ni con tiempo ni con más aguas.
Schade.
Además tampoco venden por todos lados colonias cítricas, como las venden en Perú en todas las tiendas, perfumerías y supermercados, allá, un producto básico para la sobrevivencia mía. Yo busqué, busqué y busqué una sección de perfumería que tuviera Agua de Colonia, y no encontré. Solo venden perfumes. Pero el viernes pasado la historia cambió. No se cómo decidí entrar en
Schlecker que queda justo al frente de la lavandería en la que también leía, si yo ya me había rendido hace meses, lo juro, pero en ese no había entrado y a mí siempre me quedan residuos de esperanza, o más bien de terquedad, quién sabe. Entonces la mujer que atendía me preguntó que en qué me podía ayudar, y yo le expliqué que buscaba Agua de Colonia, mejor dicho
kölnisch Wasser y hasta se lo dije en francés mal pronunciado
Eau de Cologne
,claro que me corrigió la pronunciación, no pierden la oportunidad, y me dijo que
tut mir Leid, que no tenía. Odio el
tut mir Leid. Entonces le dije que eran para después del baño y ahí bajo el Espíritu Santo o algo, no se, y me condujo a tres frasquitos de mierda, tres, que estaban en el extremo del estante que exhibía cositas sin relación entre sí. Solo tres frasquitos de mierda, tres, donde jamás los iba a encontrar, si ella no me decía que estaban ahí.
Y es raro que no haya Agua de Colonia en Alemania, si
Köln queda en Alemania y por eso se llama Colonia, pues fue inventada ahí. O será que Agua de Colonia en Alemania significa sólo la colonia de Colonia y que solo se hace en
Köln? Después uno necesita reflexionar sobre los usos y costumbres de aquí. Concluí o más bien acepté, iluminada por la experiencia de vivir en una residencia en la que el baño siempre estaba vacío (excepto cuando las muchachas de Georgia se maquillaban) y por la falta de colonias de baño normales, que esta gente no es muy llegada al agua. Y bueno, qué se puede hacer, uno se lo niega y se lo niega y piensa que no puede ser, que no puede ser cultural la cosa, pero no se puede tapar el sol con un dedo.
O la costumbre de lavar los platos con un chorro corriente de agua, y esa no es solo mía, ni solo de los viejos, es de todos los que yo conocía antes de cruzar el charco. Yo pensaba que esa era la única forma de lavar los platos. Pero un día normal, todo cambió. Ahora evito tomar agua o comer algo en el WG de un alemán si no he visto cómo lava los platos, porque aquí muchos, sino casi todos, hay que dar el beneficio de la duda, acumulan una cantidad suficiente de platos sucios por días y los lavan metiéndolos en una tina (si no tuvieran lavador de platos automático super-hiper-ahorrador), y en esa agua los enjabonan y escobillan, y algunos, por no decir todos, porque que hay que dar el beneficio de la duda, los sacan ASI y los secan y luego se sirven su comida AHÍ y comen. Y que comen? Productos BIO con detergente. Otros, no muchos pero quizá algunos, quién sabe, porque hay que dar el beneficio de la duda –insisto–, los enjuagan para sacarles el detergente, pero uno nunca sabe. Entonces toda esa macana de comer BIO y que yo compro solo BIO y que lo BIO es mejor, y que es más caro, porque es más saludable y ayuda a proteger el medio ambiente, y todo ese rollo que me tiene
genervt, tiene sentido cuando todo el esfuerzo de comer BIO y saludable y protector del medio ambiente se va a la mi…na al comer el detergente? Digo, te contaminas tú, que eres parte del ambiente también.
Oder?Y eso que no hablo del rollo de la plata, porque ese también es un temón, pero para otro
post.
Que alguien me explique.