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martes, 14 de diciembre de 2010

Hogar, dulce pantano (1)

Cuando tenía 22 años decidí que quería vivir sola, ser independiente, enfrentar el mundo a mi manera y que me tenía que ir de la casa de mis padres. No tenía idea de lo que significaba vivir sola, completamente sola, sin nadie alrededor. No tenía idea lo que significaba ser independiente, sin extender la mano para recibir nada de nadie y sobrevivir únicamente con el sudor de mi frente aceptando día tras día la frustración de mi vocación. No sabía lo grande y malo que era el mundo porque había vivido en un pueblo donde todos se conocen o por lo menos donde todos han escuchado hablar de todos. Salirme de Piura con mis petacas para irme a Lima ha sido el inicio de la más grande aventura que continua hasta hoy. Por eso tengo ganas de escribir detalladamente sobre eso. Podría ser una serie que se llamaría "Mudanzas" o algo más creativo tal vez y haría entregas mensuales o temporadas tipo Lost y que toda una tira de huevones se queden discutiendo sobre lo que va a pasar, sin darse cuenta que ni los propios creadores saben qué va a pasar. A eso yo lo llamo manipulación de los medios, pero la rueca de huevones creen que ellos han definido los destinos de la serie. Hay cosas que no entiendo bien.

Es como cuando la gente de ciudad cree que tiene que ser la mejor, sin darse cuenta que solo tiene que ser mejor que los que tiene alrededor y no mejor que toda la gran población. Y que la realidad espacial define muy bien los niveles de mediocridad en los que uno vive. Para mi es muy fácil cuando comparo la condición humana en sus niveles animales reales. Algunos humanos que no se toman nunca el trabajo de parar un poquito, creen que piensan que tienen que ser mejores que todo el resto de humanos, sin darse cuenta que así como los venados, uno solo tiene que ser el más rápido de los venados de su grupo o por lo menos no más lento que el venado más lento de los venados del grupo, porque su depredador directo tan inteligente y tan naturalmente diseñado para la sobrevivencia como la comida que tiene alrededor, se va a alimentar primero del venado más lento. Que león dejaría escapar al venado más lento para perseguir al más rápido? Y qué gana el venado más rápido corriendo más adelante que los otros venados? La vida y la sobrevivencia son cuestiones básicas y siguen reglas inteligentes, pero nosotros los humanos que creemos que todo es más complejo de lo que parece, lo valoramos todo mal.

Los dos primeros párrafos están conectados entre si, es una autocrítica y uno tiene muchísima relación con el otro. Es una especie de declaración de principios de eficiencia. No me salió bien la conexión pero no estoy en este rato para ediciones.

Entonces un día del 2002 agarré mis chivas, me despedí y me quité. Llegué a Lima a vivir en una "pensión" a la que llamo "El Hogar de Pony". ¿Qué no has visto Candy, Candy? Pues te perdiste un montón de lecciones de taradez. Este Hogar de Pony era una casa para gente que si tenía padres pero parecía que no. Se acababan el agua caliente, licuaban jugos a las seis de la mañana, el teléfono siempre estaba ocupado, sólo se veía novelas a la noche y luego noticieros y las muchachas decían únicamente cosas como "qué bonita su blusa", "qué lindos aretes", "ese corte no le queda bien", expresando niveles arrolladoramente desaforados de interioridad. Los chicos eran precámbricos. Duré dos meses ahí, más por necesidad. Lo que me pagaban por la práctica que hacía en la empresa que quedaba a dos cuadras de la casa, me daba solo para pagar el alquiler y me quedaba una limosna para gastármela en lo que yo quisiera. La comida era la mejor de todas. ¿O sería que había comida? Aún no me decido.

Fue mientras vivía en esa pensión cuando conseguí mi primer trabajo decente. Digo decente porque de trabajos también podría escribir una saga. Como ya me podía pagar mejores cosas, me busqué un minidepa y encontré uno cerca, porque el barrio era bueno, limpio y seguro. La doña era (y seguro sigue siendo) una vieja arrugada y seca como pasa, rubia al pomo, fumadora de cigarro, de hierba y de todo lo fumable, con los dientes podridos, con dos hijos especiales como de 30 años, uno vago como de 35 y un marido también fumador. La casa quedaba en un sitio tranquilo y bonito, con parques y tiendas alrededor y con la Chama, la 41, la 73, la S, y otras combis necesarias para la supervivencia a cinco minutos caminando. El minidepa era un área separada de la casa, pero el patio interior era compartido por mi y por la familia de la vieja, aunque la vieja ni su familia saliera nunca al patio y yo tampoco, porque sólo yo lo usaría para tender la ropa durante los cinco años que me quedé. Su sala y mi cocina daban al patio común. El alquiler era pagable y por las condiciones familiares suyas no daba para cobrar más. Cualquiera con más sentido de conexión con el mundo que yo hubiera huido inmediatamente de ahí. Pero yo fui la inquilina perfecta: puntual en los pagos, capaz de cerrar la cortina y aumentar el volumen del televisor.

El patio que "compartíamos" tenía una lavandería y un árbol de limón que jamás dio un condenado limón, con mucho sol en verano y mucha humedad en invierno. Cuando ellos regaban el jardín de afuera, conectaban la manguera en el caño de la lavandería, no podían cerrar la puerta de la sala y era en esas oportunidades cuando los hijos especiales salían a la luz. Uno de los hijos de la vieja estaba obsesionado conmigo, pero yo creo que se hubiese obsesionado con cualquier mujer que hubiese tenido a la vista, porque según mis amigos loqueros, algunas personas especiales podrían tener la libido descontrolada por insatisfacción y por eso presumiblemente alta. Novio de la época llamaba a los especiales de "tísicos". Decía "los tísicos esto", "los tísicos aquello". Para diferenciarlos, a uno le decíamos tísico y al otro, tísico más tísico. Yo ni sabía que significaba tísico, ni me tomaba el trabajo de averiguarlo. A mi me sonaba la palabra perfecta, pero ahora se que no tiene nada que ver una cosa con la otra.

El tísico más tísico vivía porque respiraba, pero no hablaba, no sabía comunicarse y tenía rabietas extrañas de vez en cuando. Hacía un sonido ascendente "mmmmmmmmm" y otra vez "mmmmmmmmmm" y así se podía pasar varias horas. La vieja le hablaba y perdía la paciencia. Luego gritaba desesperada y a veces hasta lloraba. El tísico no tan tísico era una persona especial que al menos hablaba y tenía niveles aceptables de razonamiento, se comunicaba bien, no tenía rabietas, no había que capturarlo para bañarlo, ni obligarlo a comer, pero no tenía la capacidad cerebral adecuada para ser una persona autosuficiente. El hijo vago era mecánico de autos, o eso es lo que pude comprender en todos los años que viví ahí, pero nunca lo vi ir a trabajar. El viejo era jubilado. De la vieja no tengo información, tal vez ama de casa por la vida entera debido a la situación familiar. Al inicio, cuando me di cuenta donde me había metido, tuve ganas de mudarme. Después también me di cuenta que mientras ellos estuvieran en su espacio y yo en el mío no habría problema, pues el hecho de pensar en la mudanza me daba una flojera monumental. Así es como finalmente me quedé siempre.

Los primeros meses, cuando yo todavía extrañaba la casa de mis padres, me iba a Piura cada vez que podía. No me importaba viajar 13 horas el viernes y 13 horas el domingo para volver molida y a trabajar el lunes a las 8 de la mañana. Todavía todo era aventura, tenía dinero, tenía independencia, hacía lo que quería. Un lunes llego a casa después de trabajar y después de haber pasado los feriados de semana santa en las playas norteñas. Voy a la cocina y encuentro roto un vidrio de la ventana-mampara y un pantalón y un calzoncillo en el piso al lado de la ventana. La ventana de la mampara era de esas que están formadas por vidrios rectangulares paralelos sostenidos por un marco de aluminio y que se abren y cierran con una palanquita. Al rato viene la vieja a explicarme lo sucedido, disculparse y pedirme que le devuelva el pantalón y el calzoncillo del tísico más tísico. Me moría de asco de agarrar el pantalón y el calzoncillo del hijo, porque el tipo gritaba como un loco cuando lo metían a la ducha más o menos una vez al mes. Para bañarlo había que sedarlo con dosis para caballo, la casa se volvía un despelote y yo tenía que aumentar el volumen del televisor. Encontré unas seis veces un pantalón y un calzoncillo en mi cocina. Y cada vez los tuve que devolver.

Muchas cosas pasaron en ese tiempo: expulsiones de los vecinos de arriba por falta de pago a cargo de matones de veinte lucas, ya que según el viejo, no convenía llevar el caso al poder judicial porque si se hacía la denuncia había que esperar a la orden oficial de desalojo que podría tardar unos 5478 años; griteríos de la mujer celosa del otro inquilino de arriba con paliza incorporada, llanto posterior de la mujer y reconciliación con trepada bullosa a seguir; visitas de la DEMUNA por el asunto de los tísicos; grupos de oración de la vieja todos los jueves; pleitos por cuestiones políticas entre el marido de la vieja y el vecino de la casa contigua, uno Humalista y el otro Aprista, respectivamente. Osea, "Un mundo para Mariam".

Diría que en medio de todo, yo era la única sin tanta mala suerte.

En esos años que viví ahí me he puesto de 26 y no me he dado cuenta, ha pasado un montón de agua bajo el puente, muchos árboles caídos se han quedado atracados y han estado a punto de derribarme, estoy en casa muy poco, tengo que trabajar durante el día, algunas noches voy al gimnasio, luego a comer, estudio inglés o alemán, si es verano voy a la playa en el finde, si es invierno, a Cieneguilla a comer picarones y pachamanca, tengo planes, tengo mi vida bajo control, disfruto mucho de todo lo que he conseguido pero odio la esclavitud en la que vivo. Ya se que me voy a Alemania, mis vacaciones eternas están a punto de comenzar. Ya estoy preparando maletas y me dedico a limpiar, botar lo que no quiero, descansar un poco antes de hacer el Tour Perú 2007 y ya he renunciado al departamento. Pienso dónde carajo voy a meter toda la barbaridad de cosas que tengo y a quién le voy a regalar mis plantas... En cinco años de vida se me acabó el kilometraje varias veces. Mi tiempo en ese departamento terminó y me siento al borde de otro abismo, como cuando decidí irme de Piura, pero no me importa.

Atacada de emociones me llega el último domingo que paso en Lima y estoy alegre y triste, pensando mucho mientras lavo mi ropa en el lavador de la cocina. Por casualidad miro al patio y veo al tísico más tísico parado en mi ventana mirándome absorto. No reacciono, por primera vez lo veo tan cerca. De pronto, él se saca el pantalón con todo y calzoncillo como tiene acostumbrado a hacer en mi ausencia, mete la mano por la ventana para entregárme sus trapos y hace su sonido clásico al reírse -si acaso sabe lo que es reirse- "ruf-ruf-ruf-gggghhhh-ruf-ruf-ruf-gggghhhh" y me señala una y otra vez sus órganos sexuales con la cara pegada a la ventana. Yo me quedo paralizada mirándolo y pensando que tiene el cuerpo huesudo igualito al de un sobreviviente del holocausto y me doy cuenta que el pinto se le va haciendo visible en medio de una mata horrorosa de pelos negros. Una visión única, una aberración anatómica, un fenómeno fisiológico experimentado desde otra dimensión.

Irracional, imposible, surreal, insano. Mis ojos jamás fueron tan útiles.

Todos los pensamientos del mundo pasan por mi cabeza y él sigue riéndose -o excitándose, o las dos cosas- "ruf-ruf-ruf-gggghhhh-ruf-ruf-ruf-gggghhhh" con más y más fuerza, se golpea contra la ventana como en la parte de la canción perrea mami perrea, o es papi que dice la canción -tampoco se-, se frota contra la mampara de izquierda a derecha, de adelante para atrás como un pipiléptico -menos lo se-, "ruf-ruf-ruf-ggggggghhhhhhh", se atora el cojudo, es el otro sonido que le he escuchado emitir en todo el tiempo y no creo que alguien sepa diferenciar lo que está tratando de comunicar, si es que está tratando de comunicar algo, y sigue intentando que yo le reciba sus trapos y me parece que va a perder el equilibrio o que se va desmayar en cualquier momento porque ya no me esta mirando a mi más, ahora mira para arriba y le cae baba de la boca, pero sigue perreando sin pausa contra la mampara, como un demente. El sol lo ilumina. Yo estoy idiotizada, pienso en el dolor de la vieja, me arrepiento de llamarlo tísico, se me encoge el corazón. Imagino que el tipo apesta, me domina el asco que siento, me aplastan todos los sentimientos del mundo. Reacciono en cámara lenta y lo espanto como mi vecina espantaba a sus patos "usshaaaaa! usshaaaaaa!" y el tísico más tísico sale corriendo de mi ventana-mampara cuando su madre lo ve.

Inenarrable.

Nadie verá lo que yo vi.

Me costó reponerme de esa impresión, el corazón me latía muy rápido, me temblaban las piernas y cuando volví a mi, lloré por el tísico más tísico, por el no tan tísico, por la vieja, por el viejo, por su suerte.

Por el vago no.

No me explico hasta hoy como se hace para resignarse a una realidad tan indigna. Después seguí llorando pero porque tenía que dejar todo lo que tenía, todo lo que me había costado tanto conseguir, por mi no tanta mala suerte.

Como soy ciclotímica, dos horas después me recagué de risa. Pensé que no hay mejor broche de oro para la estadía de una inquilina tan buena como yo: ver al tísico más tísico vuelto loco, calato con el pinto parado frotándose contra mi mampara. A la semana de eso me fui a Piura por última vez.

El pantalón y el calzoncillo del tísico quedaron en el piso de la cocina hasta el último día que viví ahí.

La vieja nunca más me puso la cara. Ni para recibir las llaves.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Yo, Mariam

¿Pensaron que me olvidaría del blog, que yo, Mariam, que vine al mundo desnuda, imposibilitada de cualquier comprensión, dejaría de escribir mis incongruencias?

Pues se equivocaron.

Últimamente tuve mucho contacto con las religiones del mundo. Y por eso es que me siento en la necesidad de escribir sobre mis experiencias con la religión y la espiritualidad -sin llegar a comprender los límites ni la diferencia entre las dos- y aunque el ordenamiento de mis ideas en este tema esté para el carajo voy a intentar catarsear un poco sobre esas cosas que dominan mi razonamiento gran parte del tiempo.

Primero quiero comenzar diciendo el axioma de este post para que los lectores reflexionen cada una de mis palabras teniéndolo presente: "yo, Mariam, respeto profundamente a cualquier ser humano que haga el esfuerzo de encontrar una forma razonable de relacionarse con lo divino o lo sagrado, y respeto profundamente cualquier creencia religiosa o actividad espiritual siempre y cuando las actividades doctrinarias inherentes a la práctica de esa religión, respeten la libertad del prójimo que intenta hacer y expresar lo mismo en otra religión". La definición de razonable es en este contexto absolutamente personal y lo dejo a interpretación de cada lector, con el riesgo de que el propio axioma de mi post descalifique el post completo.

Yo creo en la existencia de un Dios único. Y creo en Dios desde la moral natural con la que vine al mundo y es esa moral natural la que me conduce a la inquietud sobre la existencia de Dios, una cosa es causa y consecuencia de la otra. Creo en el espíritu y en sus potencias, la inteligencia y la voluntad. (Y no mezclo la moral natural con la moral cristiana revelada. Eso solo a modo de diferenciación de los conceptos, porque he sido bautizada y obligada al estudio de la religión en la que nací.)

Yo considero sofisticada cualquier inteligencia que se tome el trabajo de pensar en la existencia de Dios y de encontrar caminos para relacionarse con Dios (sea como fuere). El trabajo de encontrar un camino para relacionarse con Dios es complejo y el camino no es único. Por eso es que me maravillo ante la fe (sea cual fuere). No soy enemiga de ninguna fe. No me siento amenazada por ninguna fe. Si me siento amenzada por aquellas personas que sin creer en nada o creyendo en algo y teniendo el derecho a creer/no creer en algo o en nada, critican o califican a aquellas que trabajan en una fe (seal cual fuere) y tienen el derecho de demostrarlo siendo o no ejemplo viviente de esa fe. (Leer detenidamente la oración anterior). Si esas personas viven o no en la verdad de la fe que profesan propia públicamente, no es para mi cuestión de crítica. Tampoco cuestiono la racionalidad de las actividades que involucran la práctica de cada fe, yo las acepto siempre y cuando no hagan daño ni perjudiquen a nadie. Y aquí la definición del daño/perjuicio también sería/podría ser cultural y los límites los observo indefinidos. Intento mucho descubrir mis propios límites en esa definición de lo bueno y lo malo y quisiera tener una especie de clasificador, pero me doy cuenta que mientras más vivo, más encuentro que mi propia apreciación de lo bueno y lo malo van cambiando en el tiempo y he aquí mi más grande dilema. La definición de lo moral, lo ético y lo lícito se me mezclan completamente. Pero no desisto.

Finalmente desde mi cultura, desde los límites de mi (no)formación/(des)información, repito que soy una practicante de la creencia en la existencia de Dios y desde ese punto de vista, con mis límites temporales y culturales, respeto a todas las personas que practican una religión y su doctrina, aunque yo no practique la doctrina de la religión que me fue dada oficialmente por herencia y profundísima creencia materna. Eso para ubicarlos en el contexto de mi posición/confusión y aquí vendría un emoticón o un signo de interrogación, pero este tema es demasiado serio para mi, una simple mortal.

****

Madre es cristiana, cátolica, apostólica y romana a rajatabla. Familia materna es completamente cristiana, católica, apostólica y romana a rajatabla elevada a la n cuando n tiende al infinito. Y aunque en realidad la doctrina diga que hay solo una forma de ser cristiano, católico, apostólico y romano, yo siempre voy encontrando por el mundo diferentes estilos en el intento de práctica que me llenan de ternura y admiración. De una ternura bonita.

Padre se volvió con el tiempo y a insistencia de Madre un poco cristiano, si es que cabe la posibilidad. La verdad Padre profesa un poco de todo, desde un poco de comunismo/socialismo incompatible con cualquier religión hasta un poco de espiritismo, oh my god. Con padre experimenté mis primeras sesiones espiritistas, por describirlas de alguna forma.

Turistão es konfessionslos. No sabe persinarse, no sabe que es el Padrenuestro, no tiene el más mínimo sentido de la religión, ni entiende que es doctrina, ni fe, ni axioma, pero reza al buen Dios cada día antes de dormir para agradecer por lo que tiene. Y me emociona.

Yo ya fui a todos los templos que pude y pienso que siempre he estado buscando ir a todos los templos que pudiera. Ya fui bautizada, consagrada a la Virgen y comulgada, fui a Las Huaringas a que me saquen los demonios y me escupan amarres, pero también comí el Pan de los Profetas, me puse una burka encima, oré mirando a la Meca encima de una alfombrita, fui a un Terreiro, vi incorporaciones, hablé con un Preto Velho, un Caboclo y una Criança y tiré flores a Jemanjá, fui a una misa evangélica, a un culto adventista, ya partí el pan, y tuve una empleada mormona que transcribía la Biblia de pe a pá y yo leía embelesada todas sus transcripciones con faltas ortográficas imposibles, salí con un tipo que me decía cada vez que algo salía mal "Jehová dijo a Abraham: escucha a tu esposa, ella te llevará por el camino del bien" y yo me moría de risa, ya me robé las hostias y me tomé el vino de la capilla del cole y si alguien se dio cuenta fue solo Dios. En todas las veces me sentí bien y feliz.

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El gimnasio al que voy es un lugar de convivencia. Ahí conocí a una muchacha que es un sol, siempre animada, feliz y amable. Ella me empezó a hablar un día y después de un tiempo me invitó a un culto en una comunidad cristiana de esas que cantan, bailan y leen la Biblia. Y como ella me cae tan bien, acepté, bah, igual hubiese aceptado si no me cayese tan bien, sólo para ver y experimentar. Era un encuentro de mujeres. Llego a la comunidad y empieza el culto y comienzan a cantar y bailar y dicen en medio de cada cosa que pueden Amén y Aleluya y yo me maravillo con esa necesidad de Dios del hombre. Ella me dice después del culto que Dios ha llenado su corazón y que si antes se sentía vacía, ahora no, que se siente feliz. Y me doy cuenta que yo respeto y también admiro a esas personas que eligen vivir felices en su fé, a aquellas que se tomaron el trabajo de buscar una explicación a su humanidad en Dios. Después conozco a otra chica que me dice que si estoy ahí no es por casualidad. Que Dios me está buscando. Y también me emociono.

Otro día salgo de la hora de Bodycombat y si alguna vez dije que yo me bañaba en mi casa y me cambiaba en la cabinita del gimnasio, pues ahora ya no lo hago. Lo superé y me cambio con todas y me baño en las duchas con todas y hasta converso desnuda con todas. Me sorprende mi capacidad de adaptación. Me sorprende la variación de mi concepto del significado de pudor. Y ese mismo día, cuando estaba pensando en cómo he cambiado miro la cabinita y veo una musulmana con velo y vestido hasta el piso (así hace ejercicio), tirada en el piso rezando supongo en dirección a la Meca (digo supongo porque ni Dios es capaz de rectificarme el sentido nulo de la orientación). Termino de cambiarme y la mujer sale de la cabinita y me habla a mi, Mariam. Ahora me habla cada vez que nos encontramos, me cuenta que le gusta tejer y que va al gimnasio por recomendación médica. Me ha invitado a su casa, en la que tendré que ponerme velo, pero que no me preocupe que ellos ya tienen varios para las invitadas.

Empiezo a pensar que debo tener demasiados demonios adentro y por eso todos me quieren salvar.

¿O será que Dios de verdad me está buscando?


lunes, 25 de octubre de 2010

The way I am

Hay canciones que todo el mundo sabe cantar, sobretodo cuando el alcohol baja las censuras, aumenta la libido, bailamos como tiriricas sem ficar com vergonha y limpiamos el piso de la disco con el trasero.

Yo estaba en busca de esas canciones alemanas hace tiempo y no las encontraba porque no sabía cómo explicar el concepto a la gente (ya que esta gente (sólo)/(en general) canta borracha). Como mis sentidos están menos ocupados últimamente, también es más fácil que le preste más atención a las cosas. Y yo tengo una debilidad por mirar sin pausa esos canales de compras por tv que presentan cuánta porquería produce este mundo: fajas para esconder los rollos, limpiadores de baños, cortadoras de pasto, aparatos para hacer ejercicios, y eso. Y también miro sin pausa los programas de concursitos esos de plan de medianoche en los que tienes que llamar para decir el nombre del mamífero con 14 letras que empieza con, que se yo, "k". Me prenden esas cosas inútiles. Así fue como descubrí el BildShop y la colección de CD's con los "100 Schlager des Jahrtausends" (los 100 hits alemanes del milenio).

Bekannte alemana me dijo que si los vecinos escuchaban que yo escucho "eso" iban a pensar que soy bescheuert. Cómo le respondo "que se jodan!"?. Esas son las limitaciones de no hablar maternalmente una lengua, las palabras adecuadas faltan en los momentos importantes.

Na gut. Los vecinos se joden y yo escucho todo el día los 100 Schlager del Milenio con letra al lado y canto a todo pulmón. Turistão piensa que es la mejor compra del milenio porque no ha habido cosa que me mantenga más ocupada y feliz (combinación improbable) por tanto tiempo. Pueden darme crédito o considerar que son 100 canciones.

Y como se darán cuenta en los videos a continuación, pude establecer que a los alemanes les encanta las canciones que tengan palabras en español, o italiano, o que tengan que ver con la tropicalidad del otro lado del planeta o la tropicalidad de cualquier lado que no es éste lado, o que simplemente les recuerde que en esos otros lados la vida es más relajada. A veces exageradamente relajada.

Resumiendo les dejo algunos de mis hits alemanes, gringos, peruanos y brasileños favoritos y de ese modo espero seguir contribuyendo con la experiencia universal :)




Mi Schlager favorito!!! Amé ésta canción.
"Er gehört zu mir" (Él me pertenece)

Steht es in den Sternen, was die Zukunft bringt?

(¿Nos dicen las estrellas lo que trae el futuro?)
Oder muss ich lernen, dass alles zerrinnt
(o debo aprender que todo se desvanece)
...




Esta fue un hit en el mundo entero!!
Cómo pensar que no habría versión alemana!! :P




Esta es LAUNE PUR (puro buen humor) jajajaja!!
HOSSA! HOSSA! HOSSA! HOSSA!
Beto a saber que significa HOSSA!

Adio, Adio Mexiko
(chau, chau México)
Ich komme wieder zu dir zurück
(Regreso a tí un día)
Adio, Adio Mexiko
(chau, chau México)
Ich grüß mit meinem sombrero,
(saludo con mi sombrero)
te quiero, ich habe dich so lieb
(te quiero, te quiero mucho)





Esta me mata bien muerta: "Tanze samba mit mir" (Baila samba conmigo)
Nada más alejado de la realidad :)

Aha, aha, du bist so heiß wie ein Vulkan
(aha, aha, eres tan caliente como un volcán)
aha, aha, und heut verbenn' ich mich daran
(y me quemo a tu lado)

JAJAJAJA!!




Esta es mi hit brasileño favorito, de Zezé di Camargo e Luciano
Hay una película super bien hecha de la historia de éxito de esta dupla sertaneja:
Dos filhos de Francisco que emociona desde el comienzo hasta el fin, totalmente recomendada.

É o Amor,
(es el amor)
aue mexe com minha cabeça
(que revuelve mi cabeza)
e me deixa assim,
(y me deja así)
que faz eu pensar em você
(que me hace pensar en ti)
e esquecer de mim,
(y olvidarme de mi)
que faz eu esquecer
(que me hace olvidar)
que a vida é feita pra viver
(que la vida está hecha para vivir)

ADORO!!! jajajaja!!!




"The way we were", canción de la película del mismo nombre, mi favorita aller Zeiten.
Creo que la he posteado 4568 veces.
I love you too.




Me la sé todita!!! jajajaja!!!


HOSSA!!!
Me voy a un karaoke ahorita!!!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Diatriba de una mujer machista

Es feo ver a un hombre herido.

No me refiero a una persona herida, sino a una persona herida con bolas. Me importa un maiz no digerido flotando en el water si atisban los rasgos sexistas de mi crianza, de mi ambiente, de mi vida, de mi yo mío de mi, lo importante es que quiero decir que es feo ver a un hombre herido, sólo, vulnerable, triste, decepcionado de la vida, tratando de entender por qué.

Es común mirar mujeres heridas. Yo ya me acostumbré a detectarlas/me (y odiarlas/me) y a practicar la indiferencia sentimental, la dureza emocional y a construir de las cenizas el único ave fénix de la dignidad. Es fácil encontrarnos porque las mujeres heridas mostramos nuestra sangre y nuestro despecho, la pena que nos consume, el odio que nos destruye las tripas y nos transforma en un yo desconocido y nos vuelve seres inmerecedores de cualquier compasión.

Pero si algo es cierto y no necesariamente es una verdad absoluta, si es que la verdad está en alguna parte, es que los hombres heridos son patéticos, maldita sociedad sexista. Lo son, sépanlo, maldita sociedad sexista de nuevo. Maldita yo sexista, sí. Muéranse todos. No les tengo pena, les tengo odio.

Es feo ver a un hombre herido porque significa que el sentimiento que los invade es incontrolable y potente, imposible de ser retenido por los protocolos sociales, los patrones culturales o la vergüenza ajena. (La vergüenza ajena: el peor de los sentimientos del universo conocido). Los hombres heridos se expresan como las eyaculaciones inminentes. Vienen sí o sí. Y el que está al lado no las desea. NO.

Los hombres heridos son más fáciles de detectar en estos tiempos. Y tienen actitudes iguales a las de las mujeres heridas, pero menos toleradas (por mi). El embole que se mandan al cambiar su nick del messenger cada dos horas, su foto de perfil del Facebook, en la que primero salían solos y ahora salen borrachos, o con alguna choclona que en ese momento de incapacidad mental ellos encuentran maravillosa, y dejan mensajitos tipo "concentrándome en mis objetivos de vida", "muy feliz en Tangamandapio con ......", "voy a empezar a portarme como Robocop" o escribiendo en el muro de alguien "tu eres mi pata, mi broder", me dan ganas de vomitar. Los hombres muy heridos documentan decadentemente su pena.

Yo siento asco, tengo ganas de matarlos, de agarrarlos a patadas a dónde más les duele, tengo deseos de torturarlos, sacarles las uñas, picarles los ojos, dejarles caer una gota de agua en la frente por la eternidad hasta que se les haga un hueco en la cabeza, encadenarlos en una pared vertical del Huascarán y dejarlos morir de frío, sed, hambre o que un cóndor les saque los ojos sólo después de que el sol los haya dejado ciegos, o peor aún tengo ganas de mandarlos a un campo de concentración de China para perseguidos de la Falun Gong. Lo juro.

No se muestren heridos, porque la realidad más real de este mundo mundial es que si una mujer no te quiere, es porque no te quiere.

Y contra eso no hay NADA por hacer, ni siquiera estar triste, y nada en este mundo, lo juro, ahora y siempre por mi y por toda mi descendencia, justifica que hagas un resumen ejecutivo público y accesible al mundo (e inclusive a esa) de lo mal que la estás pasando.

Publíquese, compréndase y cúmplase en toda la Vía Láctea, seis de octubre del dos mil diez.

AMÉN.

(me he sacado el alma de encima, SALUD!)

lunes, 23 de agosto de 2010

Unkraut

Fui al cine después de casi 4 años para hacer un poco de vida social, simular adaptación al medio y para parar con el sermoncito ese de que me voy a volver vieja sin haber hecho lo que debo hacer (lo que no saben es que yo ya hice todo lo que se podía haber hecho, excepto sembrar un árbol, comercializar cocaína, haber estado en la cárcel por razones políticas y similares) y terminar reafirmando que las películas de Hollywood no son lo mío. Pero valió la pena por el momento bonito que pasamos con amigos nuevos y porque confirmé una vez más que es difícil para mi pronunciar esas dos palabras juntas.

Siempre digo que además de las películas de Hollywood hay otras películas que no son de Hollywood y que tampoco son producidas ni rodadas en Estados Unidos ni por estadounidenses y que son en calidad tan buenas como las películas buenas de Hollywood, que hace tiempo que se quedó sin ideas. En el tamiz mariano que no es fino, ni grueso, sino justo (???) muy pocas películas de Hollywood se salvan de la discriminación imperialista :P

A mi me gustan las películas (y también las novelas) históricas o aquellas que tienen algo común para contar, que no abundan en escenarios y que son capaces de mostrar la belleza de la vida simple o la complejidad de los problemas humanos con el único recurso de la realidad. En ese tipo de películas la riqueza fotográfica es fascinante. Me gusta mirar que plantas han elegido para poner en la película, el color de las puertas, la forma de las cortinas, la suciedad de los objetos viejos, los cuadros, las camas, las cubrecamas, las ollas de la cocinas, los pies de las personas y sus zapatos. No me gustan las películas con un argumento super construido y rebuscado, llenas de efectos especiales, en las que todo está impecable, con sonidos estrafalarios, actores pintados y gente bonita con los pelos enrulados con plancha. Me gusta lo natural, lo que no se fuerza y acontece y se lleva bien con las energías del universo y fluye junto y se dispersa y vive en nosotros, como el amor.

Mi tema favorito es siempre la mujer así que la lista chollywoodense de abajo revela mis gustos cinematográficos. Recomiendo completamente y aseguro disfrute si estás en busca de algo diferente. Las películas no tienen un orden particular.

Séraphine, Francia, 2008, link aquí, basada en la vida de la pintora francesa Séraphine de Senlis, me gustó la historia y la forma en que la contaron.

Casa de areia, Brasil, 2005, ambientada en Santo Amaro, en la región de Maranhão, a comienzo del siglo 20, presenta la historia de la transformación de la vida de una mujer y el encuentro de la felicidad en un amor simple, trailer aquí

Anjos do sol, Brasil, 2006, filminho sobre la compra y venta de niñas y adolescentes y la prostitución infantil en Brasil, excelente y crudo, trailer aquí

Vozvrashcheniye, Rusia, 2003, relata el retorno de un padre a casa después muchos años de ausencia y los impactos en la familia, conmovedora y también feliz.

Mutum, Brasil, 2007, basada en la novela Campo Gerãl, de Guimarães Rosa, con el mejor escenario que ya vi, confiera aquí.



El mismo amor, la misma lluvia
, Argentina, 1999, película linda, puro amor!

El secreto de sus ojos, Argentina, 2009, ganadora del Óscar en la categoría “Mejor película extranjera” (porque sólo hay películas gringas en este mundo, y no nos hemos dado cuenta!), con el mejor final del mundo, sitio oficial aquí.



Te doy mis ojos
, España, 2003, una abanderada en la lucha contra el maltrato doméstico a la mujer, con una super canción de Quique Gonzáles, "Crece la hierba".

La profesora de piano, Austria, Alemania y Francia, 2001, de Michael Haneke, uno de mis directores favoritos , es la historia sicológica de una profesora de piano con deseos sexuales distintos y reprimidos, esta película es loca y derrapó! es imperdible! Trailer aquí.

La vida de los otros, Alemania, 2006, de Florian Henckel, historia sobre el espionaje en la Alemania de la post-guerra, imperdible también.

La cinta blanca, Alemania, 2009, obra maestra de Michael Haneke, una película sobre la mentira, la violencia y el miedo, osea sobre el mundo en el que vivimos, veála señor expectador.

El amor (primera parte), Argentina, 2005, una película muy independiente, hermosa y para disfrutar un tiempo de comienzos y finales inevitables. Si empezaste, si te dejaron, o si dejaste a alguien, mira la película que te va a animar (garantizo) ;) Trailer aquí.

Lucía, Cuba, 1968, un clásico del cine cubano, que cuenta la historia de tres mujeres distintas con un mismo nombre en tres épocas diferentes de la historia de Cuba, todavía en blanco y negro (y sólo me enteré que existía el finde pasado)

Sexo con amor, Chile, 2003, es una comedia genial, para morir de risa y disfrutar del acentito chileno, po!

Mujeres infieles, Chile, 2004, el nombrecito dice mucho, es sólo otra comedia un poco más dramática que la anterior pero igual de entretenida.

Luz silenciosa, México y Bélgica (creo), película sobre la infidelidad, la resignación y el amor a la familia, con escenarios muy lindos, como los de Mutum.

Madeinusa, Perú, 2006, una niña peruana indígena de nombre Madeinusa va a Lima. Sinopsis aquí



La teta asustada, Perú, 2009, una joven peruana indígena que emigró a Lima sufre las secuelas sicológicas de la guerra terrorista en el Perú. Sobre esta película escribí aquí.

Pantaleón y las visitadoras, Perú, 1999, basada en la novela de Mario Vargas Llosa, si no leyeron la novela, les cuento que en la película salen Salvador del Solar y Angie Cepeda revolcándose en bolas :P

La ciudad y los perros, Perú, 1985, también basada en la novela de Maria Vargas Llosa, así que no tengo mucho para comentar porque la novela lo cuenta todo y por eso vale verla. Sinopsis aquí.

Es difícil mirar este tipo de películas en el tiempo del estreno porque no llegan al cine común, no se promocionan tanto como uno quisiera y uno no se entera que existen, son hechas para televisión, no se llegan a doblar y a veces son más viejas que uno o sólo legan a tu país en versión pirata. Yo las encuentro en internet o in der Zentralbibliothek Hamburg. Ojalá llegue el día en que se exista la posibilidad de pagar un cine con cancha e Inka Kola y ver una película como éstas sin balas, sin sesos y sin intestinos regados.

Ah, pero tengo una contradicción, mi película favorita tenía que ser de Hollywood, sino no sería yo, y se llama The way we were con Barbra Streisand y Robert Redford, que en ese tiempo estaba bueno. Por cierto, ya murió?

Aprovecho para unirme a la protesta contra la violencia de género (y contra todo tipo de violencia) y les dejo la canción de Te doy mis ojos.



Saludos a todos!

martes, 27 de julio de 2010

Nostalgia no se resume

Estoy patriótica e invadida de una serie de recuerdos con carisma terruñal y como el deseo de compartir me arrasa, quiero arrastrarlos al hueco conmigo.

(Pitucos abstenerse. Gracias.)

El Perú es un país en el que no te sirven chocolate caliente en verano porque es verano, ni cremolada en invierno porque es invierno, pero te ponen "Pesadilla antes de Navidad" a las 7 p.m. en un viaje en bus interprovincial en el medio de junio (???).

El Perú es un país en el que el mendigo de los sábados pasa puntualmente todas las semanas a la hora del almuerzo y dice decididamente "buenas tardes señor, buenas tardes señora" y espera pacientemente en tu puerta convencidísimo que vas a salir a darle algo. Y tú sales. Y si no pasa, lo extrañas (o te preguntas si ya se murió).

El Perú es un país en el que uno está atrasadísima esperando la combi para ir a chambear y se repite mentalmente unas 682 veces: a qué hora pasa la Chama §$@§$%!!!! en compañía de otras 357 personas.

El Perú es un país donde los vendedores te dicen: "amiguita que está buscando, pregunte sin compromiso, hay colores, pase adelante amiga" (y enemiga también porque solo les interesa tu plata).

El Perú es un sitio donde se escribe quechu, umelet, llogur, jodot o gotdot y sanguich o sanduich, dónde se dice espérate un ratito mamita, sencíllame pe varón, pague con sencillo, que se sufre pero se aprende, que me olvides pero no me confundas, y cuéntamelo todo y exagera y si no manyas nada, pon primera y arranca.

El Perú es un sitio donde hay taxi seguro, combi asesina, tren macho, bus parrandero y avión parrandero.

El Perú es un sitio donde las combis se llaman Chumager, Guíame Señor de Muruhuay, Tu envidia es mi progreso y son conducidas por gente con un espíritu fundamentalmente competitivo.

El Perú es un sitio donde los titulares de los periódicos dicen "Combi de la muerte se clava en jato" o "Combi asesina aplasta mamacha" o "Choro lorcho abolló germa", usw. und sofort.

El Perú es un sitio donde hay caldo de gallina con presa S/. 3.99, sin presa S/.2.99, y con huevo S/.2.99 (disclaimer: precios al 2007, no asumo responsabilidades).

El Perú es un sitio donde en los '90 se bailaba "cocoloco eres tú, cocoloco, me estás volviendo loco, loco, loco, loco"(HORROR), o "hey! tú! muchacha triste, ven dame un beso, eso, aaaahhhh, sabrositoooo" (HORROR^2) y "sopa de caracol, hey!, guataneguiconsu, yupi pa ti, yupi pa ti" (HORROR^n, n=infinito) porque el corazón es grande y la vergüenza es poca.

Así pues mis cholos.



Felices Fiestas Patrias 2010!!!

viernes, 11 de junio de 2010

Das größte Comeback Mariams

Ok, volví, se me acabó la ciclotimia.

Resolví volver a escribir porque:

No da para haber mundial y no escribir en el blog. Tendría que mudarme a algún otro planetita o galaxia cercana.

Y eso que mi país no va al mundial hace más de... de... (contando...) 24 años. La última vez que Perú fue al mundial yo tenía 6 años y en ese año mi papá compró a crédito nuestro primer televisor a color último modelo carísimo de la Sony con control remoto sólo para ver la descalificación en apenas la primera fase. Estoy hablando de 1986 (si alguien conoce la historia completa, se agradecen informaciones complementarias).

Demás está aclarar que toda mi familia y yo hinchamos en primer lugar por Brasil, en segundo lugar por Argentina, y si los dos fueran eliminados (cosa que ni Dios, ni los espíritus que me bajan los posters del cuarto en la noche permitirán) hinchamos por cualquier sudamericano en carrera, y si no quedara ningún sudamericano/latino en carrera yo hincho por Alemania. Así es gente. Primero, lo primero, porque no me olvido de mis montes, ni del indio Mayta, ni de volver a los 17 después de vivir un siglo.

La casita completamente abarrotada de chelas, coca cola, bocaditos, tele en la sala, banderitas y todas las porqueriítas chinas, banales y contaminantes que se requieren para dejar la celebración más simpática y digna de recordar.

Así las cosas, me retiro indicando que aposté a que México ganaba a Sudáfrica, con lo que mis apuestas ya empezaron perdiendo plata.

En mi casa el fútbol es como la política o la religión: todo termina en discusión acalorada. Si tuviera que ir a terapia tendría que empezar así:

"Hola, soy Mariam, y provengo de una familia desquiciada por el fútbol".

WAKA WAKA gente.

Feliz Mundial Sudáfrica 2010!


martes, 8 de diciembre de 2009

Die beste Zeit meines Lebens

Los lectores del blog que no comentan un carajo y que prefieren mandarme un mail, me dicen que nunca escribo cosas personales. Hoy hago una excepción.



La maestría está acabando y yo acabo de entregar mi tesis, así que la vida de estudiante está acabando también y por eso estaba pensando que tal vez hay que cambiarle de nombre al blog a algo así como a-enderezar-mi-vida.blogspot.com ja! ja! ja! Tengo que buscarme un trabajo para sobrevivir, aunque eso signifique que volveré a estar presa del modo de vida actual, sobre el que ya casi nadie reflexiona y lo peor de todo, contra el que pocos se rebelan y en el que la mayoría hace fila para entrar. Las vacaciones pagadas se están acabando y yo estoy poniéndome triste por eso. Quisiera tener una máquina repetidora del tiempo para regresar y volver a empezar. Después pienso que lo que se viene es mejor que lo que ya pasó y me pasa la pena. Y luego pienso que lo que no ha venido, aún esta por venir y empiezo a pensar en lo que ya vino y quiero que vuelva todo otra vez. Versteht ihr mich?

Cuando la gente me pregunta si les recomendaría postular a las vacaciones pagadas para venir a Alemania (o para ir a cualquier parte del mundo), les digo que vale la pena, que lo hagan. Me piden consejo, de cómo hacer, de qué papeles enviar, les digo lo que tienen que hacer, pero que lo primero es tomar la decisión de hacerlo (y nunca lo hacen). Luego me piden una opinión sobre la calidad del estudio y sobre las perspectivas a futuro, y les digo que son muy buenas, que todo es muy técnico (sobre eso ya comentaré en otro momento), y me hacen la pregunta financiera de rigor y les digo que después van a poder ganar mucha plata y que la vida les va a cambiar radicalmente en ese sentido. Y me da pena decirles solo eso, y me siento mal por no contarles todo lo que tengo para contar, y pienso que hay personas que nunca se darán cuenta del verdadero valor de vivir una experiencia como ésta.

Siempre supe que yo sola no me iba a poder financiar unas vacaciones así (sin endeudarme, claro). Por eso postulé a las vacaciones pagadas, porque quería tres años de hueveo a forro en alguna parte del mundo (las vacaciones duran 28 meses pero uno se las arregla para llegar a los 36) y especialmente estas vacaciones que son una madre abnegada que te da todo y no te pide nada. Quería tres años de andar por ahí, sin mayores responsabilidades, tres años rejuveneciendo. Lean bien gente: rejuveneciendo. Postulé a las vacaciones a cuenta y riesgo de que no me las dieran (en realidad no sólo se gasta dinero sino también bastante energía y se compromete mucha esperanza y emoción) porque estaba harta de levantarme todos los días a las 6 de la mañana, trabajar 8 horas al día para que otro se hiciera más millonario de lo que ya era, mientras yo solo sobrevivía, arrugándome y amargándome la vida no por el trabajo, sino porque estar 8 horas diarias (o más) en el trabajo significaba para mi dejar de hacer lo que si quería hacer por ese poco de dinero que mal me permitía ser independiente de otros. Algunos pensarán "¿acaso hay otra forma?". Y contesto que "hay miles de formas".

Estar en Alemania para mi no significó nunca un paso más allá en la vida profesional, aunque lo sea. No quería venir a calificarme más y volver a lo mismo. Yo solo quería cambiar, solo quería salirme de la vida que llevaba y encontrar otro camino. Para mi estar en Alemania significa un crecimiento personal fugaz, aunque al inicio haya habido mucha soledad y necesariamente mucha reflexión. Para mi Alemania ha sido y es, tener una oportunidad que pocos tienen: libertad. Aquí rejuvenecí y aprendí de todo a diez mil por hora. Aprendí que hay otras formas de pensar y de vivir. Aquí he conocido más personas que en toda mi vida, he leído más que nunca, he escrito más que nunca, he pintado y dibujado más que nunca, he visto muchas películas, he visitado todas las bibliotecas posibles, he aprendido dos idiomas más y he sido feliz cada día. Repetiría cada paso sin dudarlo. He hecho cosas para mi, esas que en Lima no podía hacer porque allá el tiempo vuela. Estaba harta de la vida, con tan pocas probabilidades de salir del mismo camino. Estaba harta de ver lo mismo y lo mismo todos los días en todas las personas. Estaba harta de ver como se puede llegar a pretender sin llegar a ser. Estaba harta de todo y de todos. Estaba harta de no intentar cambiar lo que se podía cambiar.

Un día el tiempo se detuvo de pronto y empecé a cambiar para siempre.

Ahora hay que empezar con el nuevo sueño que está llenando mi cabeza, porque cuando menos piense, empezaré a realizarlo y me abriré un blog y contaré cada paso.

La vez que fui a Perú mi tío me dijo: "¿qué te pasó que estás más joven?", y yo le dije: "es la felicidad tío".

Solo eso quería decir.

Komm mit
Wenn du’s willst dann schaffst du’s schon

jueves, 25 de junio de 2009

Echter Wahnsinn

Yo tiendo mucho a visualizar y además soy muy lógica. También soy supersticiosa, lo que se contrapone con el hecho de ser razonable, pero en mi todas las características coexisten pacíficamente sin generarme conflictos mentales (?). Con ser visual no quiero decir que me atrae lo bonito. Dicen que ser visual es algo más masculino que femenino. Con “visualizar” me refiero al hecho de asignarle una imagen a los hechos que no puedo ver ni percibir de ninguna forma. Las cosas que pasan las interpreto y analizo desde ese punto de vista, osea que me armo un cuadro y puedo empezar a razonar. Si veo un tipo trabajando sentado en una oficina, por ejemplo, me imagino su casa, su familia, su escuela, su calle, su auto. Me armo un concepto “visual”. Finalmente creo que ser “eso” trae ventajas. Aunque a veces esa tendencia me juega malos pases.

Por ejemplo.

Hace años cuando apenas había salido de la universidad y andaba en la búsqueda de trabajo infructuosa me llamaron para una entrevista. Yo siempre pensaba que en cualquier minuto iba a llegar la oferta laboral de mi vida, aquella más importante que iba a colmar todas mis expectativas de ingeniera que cree que va a inventar la bicicleta. Pero el tiempo se encargó de enseñarme que yo no iba a inventar nada, mucho menos cambiar el destino de la física y que yo soy como dicen los alemanes nur ein Rädchen im Getriebe. Pasé por miles de etapas para tratar de conseguir ese trabajo, entre ellas una entrevista sicológica. Me pidieron dibujar una persona y yo me puse en el trabajo de visualizar LA persona, y no se porqué pero visualicé a mi papá y lo dibujé a él. Lo dibujé como lo veía diariamente, con pantalón de drill, porque hace años que dejó de usar jeans, una camisa, un lapicero en el bolsillo, correa, zapatos con agujetas, anteojos, reloj, todo. Lo dibujé al detalle. No se porqué no dibujé a mi mamá. Al terminar el examen sicológico escrito, tenía que pasar a la entrevista sicológica personal. Ahí me dijeron que no podían darme el puesto porque haber dibujado un hombre significaba que yo -que soy mujer- me identificaba más con el sexo masculino y ellos estaban buscando a una mujer bien mujer, y que en resumen me faltaba un tornillo. También me dijo que haber metido tanto detalle a la cosa, quería decir que yo solo complicaba las cosas! Osea, me dejaron vestida y alborotada. Y como a los sicólogos no se los puede contentar con nada, porque si reclamas eres rebelde, y si no dices nada eres sumiso o te falta iniciativa, me limité a aprender que nunca debía dibujar un hombre en una entrevista de esas. En realidad son ellos a los que les falta la tuerca, solo que no se han dado cuenta.

Eso no es todo con respecto a cosas visuales. Cuando hacen una película y yo no he leído el libro que la originó, entonces no voy a ver la película. Porque siempre pienso que primero debo leer el libro, hacer mi propio trabajo intelectual de imaginarme a cada uno de los personajes, lugares y situaciones y después ir. Por eso no he visto hasta ahora ni una de las películas de Harry Potter, ni El Señor de los anillos. Es que siempre los postergué, porque a mi las circunstancias no me pueden obligar, ja! Recuerdo que en la universidad llevaba un curso que se llamaba Metodología del Estudio Universitario que se hacía cara a cara con un asesor cuya función era determinar la calidad de la madera de la que estabas hecho. Parte del curso era leer un libro, y hacer un resumen. Mi asesora me sugirió leer El Hobbit o El Silmarillion. Pero a mi esas cosas exóticas no me atraen para nada. Así que yo solita dije que iba a leer Madame Bovary, de Flaubert, porque ya lo tenía empezado. Claro que con tanta escena de sexo, promiscuidad e infidelidad la asesora casi se me cae de poto. Pero es solo cuestion de comprender a Emma, y su inapagable deseo de ser amada. Cuando uno entiende eso, lo comprende todo. Cuando vi “El coronel no tiene quien le escriba” me encanté. Quedé con la misma sensación de desolación que tuve cuando leí la novela, porque muchos lugares y personajes eran como yo los había visualizado. Fue como descubrir una correspondencia entre mi imaginación y la imaginación de otro. Sus imágenes se parecían a las mías. Claro que las decepciones cinematográficas también son fuertes. Después me quedé pensando que podían hacer una película de la novela Thérèse Raquin, de Zola, porque expresar ese final, lo puede hacer solo un maestro.

Para entender mejor la siguiente situación leer primero desde la línea 19 a la 24 de este texto.

Cuando tenía 8 años yo estaba en tercero de primaria. Iba a un colegio de monjas que decían que todo era pecado. Nos hacían ir a la misa cuántas veces fuera posible y escribir de tarea las lecturas y el evangelio del día y hacer una interpretación propia de lo que había dicho el cura en el sermón dominical. Esa tarea me la hacía mi papá. El escribía sus opiniones y yo las transcribía sin pensarlo, creo que a él le gustaba hacerme la tarea. Un domingo de tantos leyeron en la misa la parábola de Lázaro y el rico, en la que Lázaro era el pobre mendigo y el rico era malo, lo dejaba sufrir y no le daba comida, y cuando murieron Lázaro va al cielo al lado de Abraham claro y el rico al infierno. Es que la Biblia es el único libro en el que el malo no se sale con la suya. Y el lunes siguiente me sacan a mi en la clase de religión a hablar sobre el Evangelio y a hacer la bendita reflexión. Yo siempre he tenido un lado espiritual muy independiente. Pero como ya les he dicho también soy visual y lógica. Y cuando uno tiene 8 años, pues la visualización de las cosas no está tan cerca de la realidad.

Empecé mi relato, dije quién era Lázaro y quién era el rico, y que cuando los dos hubieron muerto uno fue al cielo y el otro al infierno. En esa época yo tenía una Biblia con pasta azul del año del cometa, en la que había una imagen de la parábola. La imagen era más o menos así: el cielo era un jardín muy florido y con todas las comodidades, y a su lado, había un abismo en el que estaba el infierno en llamas con las pobres almas pagando el mal hecho en vida. El abismo en cuestión no era tan profundo y la cabeza y manos de las almas castigadas llegaban justo al borde del cielo. Lázaro, con cara de duda, estaba parado mirando hacia el abismo del infierno en el que estaba el rico, que estiraba suplicante las manos hacia él. Para explicarlo mejor me saque una figura de la internet. Las personas paradas observando hacia abajo estarían en el cielo, y la pintura del piso representaría el infierno.



Cuando llegué a la parte final de mi relato dije en medio de la clase: “entonces el rico le pide a Abraham que mande a Lázaro a mojarse la PUNTA DEL DEDO GORDO DEL PIE para refrescar su lengua” (¡¡!!). Yo me había imaginado, con base en la imagen de la Biblia de pasta azul que solo yo tenía, que Lázaro no iba a querer tener mucho contacto con el infierno, así que si tenía que darle agua al rico con la punta de algún dedo, lo mejor era hacerlo con el dedo gordo del pie, así no tenía que acercar sus órganos vitales al fuego del infierno y quemarse, completamente lógico. Mis compañeras se cagaron de risa y la monja me castigó. Yo no me acuerdo si se lo conté a mis papás.

Cuando ya estaba en la universidad y llevaba análisis matemático II, que era básicamente análisis vectorial, intentaba por horas imaginarme los paraboloides hiperbólicos en tres dimensiones y las rectas perpendiculares a las superficies. En realidad esas cosas no sirven para nada en la vida diaria. Un día de esos nos hablaron de n-uplas, que serían “espacios” con n-dimensiones. Nunca logré visualizar la cuarta dimensión, porque si existe no creo que siquiera Nash la haya visto, ni de loco que estaba. Pero lo intenté mucho y por mucho tiempo. Un poco fuera de órbita siempre estuve, y quizá por eso mi mamá dice que me invento las cosas. Cuando cuento algo que “recuerdo” vívidamente agrego que es posible que no sea verdad y que tal vez solo lo he soñado, para que mis interlocutores no tengan ganas de meterme en una camisa de fuerza.


Un día estabamos cenando o almorzando en mi casa de Piura. Era verano, hacía mucho calor. En verano la cadena alimenticia se alborota en los trópicos. Estabamos comiendo en la mesita redonda de la cocina. La cocina tiene, hacia el lado del patio, un pasillo cortito en el que está el buzón colector de desagüe de la casa que conecta con el de la calle, y de allí se escuchaban unos chillidos, como de bichos, como de ratones. Guácala.

Mi mamá dijo algo como:
- !Uy! ¡cuántos pericotes!

Y yo dije:
- Puede ser que el sonido sea debido a la diferencia de presiones entre el colector de la casa y el de la calle.

Creo que le falta una buena ajustada a mis tuercas. O un buen golpe.


***
Ahora la nota climática: Seguimos esperando que llegue el verano. Fin.


***
Hay momentos en la vida, yo no sé! en los que los planetas del sistema solar y todos los astros del universo se alinean y todo se confabula para que se desencadenen cosas, para que los nudos se desaten y los desenlaces ocurran, para que comprendamos. En esos momentos somos un poquito más felices :)

Esta es una canción para una amiga mía, que hace poquito empezó a ser más feliz.


Todo se transforma!

lunes, 6 de octubre de 2008

Inconformidad

Color de otoño, mis grandes ojos puertaventana,
mis zapatos nuevos, mi joven semblante,
dime, comodidad burguesa,
es la prosperidad cotidiana
falsa forma de felicidad abundante?

Sonidos sombríos emite mi lengua desierta,
desidia perfecta, negligencia constante,
dime, pereza diligente,
no aceptas acaso la oferta
de sublevarte dichosa e inquietante?

Pórticos barrocos, los umbrales de mi corazón,
mi ardiente pasión, mi vehemencia arrogante,
dime, cariño esquivo,
no concibe tu justa razón
la atroz angustia de este amor expectante?

Tiempos agrestes evoca mi memoria provinciana
mi determinación audaz, mi saber ignorante,
dime, existencia silenciosa,
acaso me retas ufana
esquivar transcurrir insignificante?

-Yo-


jueves, 27 de marzo de 2008

Todo se transforma

He cumplido 28 años y estoy feliz y nostálgica a la vez. Estoy nostálgica porque muchas personas con las que me gustaría haber compartido ese día no estuvieron conmigo. Sin embargo, fue un día muy especial, porque era mi cumpleaños. Hoy hice mi último examen y por eso no pude celebrar (léase: como debe ser), tuve que estudiar y aprender sobre fundaciones y pilotes y todos los tipos de cargas que pueden afectarlos y sobre presiones de suelos pasivas y activas y coeficientes de seguridad para resistencias y cosas que para nada son interesantes en el sentido personal de este post. (Esta línea no se debería haber sido escrita, pero lo dejo así, total mi cerebro todavía esta lleno de γs, βs, y φs.)

Durante los últimos años han sucedido cosas que han terminado de definir mi personalidad y mi forma de encarar la vida. Realicé muchos sueños y eso me llena de satisfacción y me hace fuerte. Me uní más con mi familia y perdí muchos amigos que me lastimaron y también lastimé a los amigos que me lastimaron. Luego sané y acepté que hay cosas que tienen que irse y que lo que no es para uno, simplemente no es. Reforcé la relación que tengo conmigo misma y con mis pensamientos y me encontré con un mundo nuevo, con la soledad y finalmente con la felicidad, si se puede llamar así lo que estoy sintiendo.

Lo que hoy soy me gusta mucho. Y eso es gracias a todos los que construyeron a mi lado mis propias circunstancias. Aún cuando muchas cosas me hayan jodido en el alma y complicado la vida, y me hayan puesto en suelo queriendo y sin querer. También es gracias a todos los que lastimé y puse en el suelo queriendo y sabiendo, y sin querer y sin saber. Las cosas buenas serán buenas para siempre y las malas serán malas para siempre. No importa si las hice yo o si las hicieron los otros, el equilibrio siempre existe y yo creo en eso.

Esta es la mejor edad. Es la edad en la que no estoy tan chica para no saber lo que quiero, y no estoy tan vieja como para que las experiencias pasadas me nublen el futuro. Suena medio bruto pero así veo las cosas.

Todo se transforma dice Jorge Drexler, todo lo que dimos vuelve a nosotros, y todo lo que recibimos, es devuelto.

Aquí un videito que yo misma hice, para todos.

Feliz cumple a mi!

domingo, 19 de agosto de 2007

Próxima estación

A veces el rumbo de la vida cambia de un modo que no queda nada más que tener esperanza para mirar al futuro y enfrentarlo. Siempre tuve la impresión que cuando las cosas parecen ponerse bien, y toman forma para sostenerse, cualquier evento fuera de control puede destruir lo avanzado, sólo para dejarte claro, para recordarte, que la lucha continua. Que no es tan fácil como parecía. Que las cosas tuyas y las de los tuyos se mantienen por no bajar la guardia. Y por eso temo siempre.

Eso le pasa a la minha vida y a la de mi país. Me parece que cuando todo empieza a tener sentido, cuando el camino se mira libre para avanzar, suceden imprevistos que te ponen abajo. Es el miedo del que no tuvo las cosas fáciles, y es la desazón que ocupa el corazón cuando en una época aparentemente buena, mucho se pone malo. Es el celo permanente de aquel al que le tocó hacer mas de lo normal para obtener sólo lo necesario. Es el miedo del que mira siempre más allá. Es el miedo del que consigue más de lo que pensó conseguir y teme perder lo logrado.

Así me siento yo, y así siento la vida del Perú, a veces.


martes, 24 de julio de 2007

Sensibilidad ante todo

Hoy me di cuenta que no posteo hace casi un mes, y si que me dio pena mi blog.

Soy re-sensible.

Auf Wiederlesen...

viernes, 18 de mayo de 2007

Va cayendo una lágrima en mi mejilla...

Es difícil describir la sensación que se siente cuando se sabe que se tiene que partir por mucho tiempo, y que no se verá tan fácilmente a los que se quiere desde el fondo del corazón. Es difícil describir también la emoción que esconde todo lo nuevo que viene. Dejo una vida hecha, una rutina diaria, una forma de vida… Viene un empezar de nuevo por tercera vez.

Como me dijo mi amiga Eugene, me siento preparada para poner cara de indiferencia ante cualquier avance tecnológico jamás visto ni imaginado, y para lo demás... también. Es algo raro.

Ahora estoy en una especie de stand by, esperando que sucedan las cosas. Luego me reiniciaré.

Volveré pronto, cuando pase el shock.

sábado, 12 de mayo de 2007

De hambre no muero (primer capítulo)

Durante los cuatro años que llevo viviendo independientemente, he desayunado, almorzado y cenado en cualquier lugar menos en mi casa. Esos "cualesquiera" lugares fueron los restaurantes de menú que se ubican en los alrededores del Centro Empresarial en San Isidro, las Sangucherías-Juguerías de Surco, la cafetería del Goethe Institut, o del Centro de Idiomas de UP y la cafetería del gimnasio de turno. En mis épocas sub-urbanas, en las que estaba sumida en el mundo industrial del Callao, almorzaba en Minka respetables y abundantes menús que hasta ahora recuerdo con hambre. Antes de eso, comí en los alrededores del Campo de Marte y del Ministerio de Trabajo, en Jesús María.

Cuando me mudé sola hace ya 4 años mi papá me regaló una cocina eléctrica, un juego de ollas Récord, un poco de vajilla y un termo para conservar el agua caliente. Bueno están casi nuevos, excepto el sartén. La verdad nunca he sido muy aficionada a la preparación de comida, no solo porque considero que no es sencillo, sino porque odio verdaderamente tener que lavar el cerro de cosas que queda sucio después de cocinar. Aunque cocinar siempre se haya reducido al hecho de freír huevos, carne, plátanos y preparar arroz o mezclar ingredientes frescos. Cuando tuve solvencia financiera, me compre un hervidor de agua y una waflera o como se llame. Y me dediqué a comer desayunos a toda hora.

Ahora que ya no tengo centro de labores, y me encuentro en un estado vacacional total que me impide la mayoría de veces sentarme a escribir, estoy cocinando cosas. O más bien, preparando cosas. Yo entiendo por cocinar a toda receta que incluya un proceso de cocción. Así que, insisto, me dedico más bien a prepararme cosas. A pesar de no haber tenido una alimentación supervisada por una persona experimentada en el tema (mi mamá o mi papá por ejemplo) durante todo este largo tiempo, creo que he buscado la manera de comer la mayor cantidad de cosas frescas, la menor cantidad de grasas saturadas, y he tratado de balancear al máximo mi comida incluyendo siempre una dosis alta de fibra.

Cuando estaba en Piura siempre comí mucha ensalada de vegetales frescos y muchas carnes de todos los tipos, de res, de carnero, pollo, pescado, e inclusive comí algunas veces cerdo. También tomábamos jugos de frutas naturales, como maracuyá, papaya (a la que odié por mucho tiempo) y limonada (en Piura por un sol de tan 25 limones). Comíamos mucha menestra, y purés y mucha sopa. En alguna época, cuando mi papá estaba obsesionado con la avena, la kiwicha y la quinua, comíamos eso a toda máquina. Mi mama siempre fue más ortodoxa con los alimentos, así que no puedo decir que hizo muchos inventos. Por todo eso y más, fue un choque total venir a Lima y comer papa, papa, papa, papa y más papa y pollo, pollo, pollo, pollo y más pollo en todos los menús.

Ahora que me estoy encargado personalmente de mi alimentación he encontrado algunas dificultades, pero creo que nada insuperable. Me preparo muchas ensaladas: de frutas o vegetales frescos; sopas, y estofados. Algunas veces me arrebato y me como una buena parrillada personal, un pollo a la brasa con papas fritas o hago una incursión dominguera en la cevichería Los Piuranos y rindo homenaje a mi procedencia norteña.

Aquí algunas fotos de mi propia aventura culinaria causante de mi desaparición internauta, total todos tenemos la posibilidad, no solo Gastón :)

miércoles, 21 de marzo de 2007

Trance descartiano

Pienso
sin romance
ni ficción,
en la tibieza
de mi escritura:
nociones vanas,
percepciones,
ideas llanas,
(meras) imprecisiones.

Escribo
sin balance,
con pasión
y franqueza:
conjeturas,
planteamientos,
concepciones,
pensamientos,
(absurdas) imaginaciones.

Exhibo
el alcance
de mi opinión,
mi naturaleza
insegura,
alma sudamericana,
sugestiones,
lengua hispana,
(y sobretodo,) contradicciones.

Pienso.

Escribo.

Luego (si me animo),
exhibo.