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lunes, 12 de julio de 2010

20 conclusiones mundialistas y un locutor desesperado

Ya que Brasil no jugó ni en seminifinal, ni el la final, al menos pude reirme mucho con los partidos que sucedieron a la eliminación y disfrutar la ilusión, desesperación y posterior conmoción (en ese orden) de los vecinos de piso, amigos y compañeros de trabajo que aún creían que Alemania iba a ser campeón (jijiji!). Aunque torcí secretamente, hinché a muerte y casi mandé a hacer uma macumba num terreiro por Uruguay, Alemania igual quedó tercero. El triunfo de España ya lo había predicho el bendito pulpo, así que sobre eso no tengo nada a declarar. (Felicidades grrrrr!).

Al inicio del mundial los amigos y Kollegen me preguntaron de qué lado estaba. Tal vez pensaron que les diría que estaba por Alemania, como si mi relación con este país fuera de puro amor, en lugar de ese amor-odio-amor u odio-amor-odio que dominan mi vida aquí. Ahí solté mi declaración de principios y mis ideales de unidad sudamericana y todo el blablabla que hacen que la gente me tenga miedo porque si se calla el cantoooooooor.... Debí callarme, cosa que si acostumbro a hacer (contra todo pronóstico) porque no soy cantora, pero con los asuntos futbolísticos me lleva el indio Mayta. Debí callarme porque cuando perdió Brasil estaba harta de este pueblo que todos los días venía a sacarme pica porque un sudamericano había sido eliminado. Después uno inclusive me dijo que jamás habría imaginado que Uruguay podría llegar a cuartos de final. Hombres de poca fé! Quemaos en los infiernos!

El día que perdió Alemania el ambiente estaba tenso, emotivo y cargado en el trabajo. La gente no hablaba mucho de fútbol, como si algo se sintiera venir (lo juro). Me parecía que todos estaban sugestionados por el asunto de la predicción del pulpo y después pasó lo que pasó. Primero Müller recibió su lección de humildad de estrella nueva cuando perdieron con España y luego Klose no pudo igualar a Ronaldo porque no jugó contra Uruguay. Me dio cosita verlos tan enttäuscht, como ellos llaman a lo que yo prefiero llamar pena, porque decepción es para cosas con más nivel espiritual y no para el tan mundano y fútil fútbol. Las cosas como son.

Felizmente es verano y hay sol y como jamás pasó en estos tres años, las temperaturas hace dos semanas bordean o superan los 30°C, yo me siento ahogada, no duermo bien, tengo dishidrosis producto de la esclavitud, pero no pierdo la alegría, ni las ganas de beber cerveza en el balcón y en las mesitas de afuera, bañarme en el lago, pasear en bicicleta y hacer picnic en el parque. Lo mismo de siempre, gente. Frustrante.

In the following mis 20 conclusiones mundialistas y un locutor desesperado:

1. Soy y seré hincha por siempre de Brasil y sus jugadores, sacando a Romario.

2. Maradona fue un buen jugador y ahí quedó la cosa.

3. No amé a Sneijder, ni a ningún holandés.

4. El segundo puesto apesta.

5. Me compré una camiseta uruguaya.

6. Compañero vegetariano/vegano/biológico es igualito a Forlán, y eso me hace tolerarle un poco más los discursos.

7. El mundo se está yendo a la mierda hace tiempo y por eso siempre habrá más mundial antes que menos pobreza, menos hambre, menos guerra, más justicia (por eso disfrutémoslo, ya que no va a cambiar nada).

8. Müller y Klose son creídos y cada uno de mis poros exudan odio.

9. Oliver Kahn está frustrado desde el 2002. (Hagámos una oración para que encuentre la paz).

10. Gracias al cielo, o al infierno, o a quien sea que haya que agradecerle, el ehemaliger Günter Netzer se jubila ya!

11. Mensaje para Cristiano Ronaldo: "ei Cristiano, Ronaldo só tem um".

12. Tuve asco de ver a Joachim Löw comiéndose los mocos.

13. No encuentro qué de bonito tiene Iker Casillas.

14. No se qué le pasa a Del Bosque, que no se emociona un carajo.

15. Después de una investigación casi geotécnica, concluí que el Paolo Maldini de este mundial se llama Yoann Gourcuff. Le calculo el phi al muchacho, si me lo permite jajajaja!!

16. Wayne Rooney es el más feo de todos (qué hombre sin glamour!)

17. Me salvé de ser reina, princesa, presidenta, o similares porque yo necesito putear al rival cuando mi equipo pierde (qué mujer sin glamour!)

18. En el 2014 el maldito pulpo ya estará muerto.

19. En el 2014 estaré en Copacabana, the hottest spot north of havana.

20. Amo el mundial.

FIN.

domingo, 4 de julio de 2010

Ô insensato destino (2)

Ayer perdió Argentina (y también Paraguay). Y sigo triste, claro.

No simpatizo con la actitud de alegrarse por la derrota de los otros. El viernes miré la edición online de los periódicos argentinos y los odié con odio jarocho. Yo soy sudamericana en primer lugar y me siento bien representada por cualquiera y me gustaría que mi país fuera tan bueno para poder ir al mundial. Pero a falta de pan, buenas son las tortillas, aunque no me quede claro quién es el pan y quién es la tortilla :)

Jajajaja! Como se dice en Perú "Qué maleados!"

El sábado miré la edición online de los periódicos brasileños y no se quedaron atrás...

Jajajaja! "Carona" en peruano significa "jale". Les salió con rima!

Los alemanes están ahora más insoportables que nunca. La tele, la radio, los periódicos, los amigos, los colegas, todos se creen campeones mundiales, y en éste momento es cuándo más me gustaría volver tres años en el tiempo y no entender un carajo de alemán, porque todos mis sentidos se exasperan en este ambiente. El defecto de este pueblo es que cuando las cosas les salen bien, el ego les crece demasiado, como nunca he visto. Ayer inclusive antes del partido contra Argentina, ya dijeron que la final va a ser entre Holanda y Alemania. Völlig deplaziert. Yo sueño ahora con una final con Uruguay y España, aunque sea con mano pero con Uruguay! (jajaja!). Tengo mucha esperanza, pero poca fé.

Hoy la edición impresa del Hamburger Abendblatt dice así:

Made in Argentina


Made in Germany

Jajajaja!! Qué cagones!!

Es la falta de humildad lo que siempre se le critica a Maradona y no entiendo porqué es así. No me explico hasta ahora que le pasó. Ahora todo Sudamérica se pone en contra de la selección argentina y usan la falta de humildad de Maradona y su historia para acabárselo y para alegrarse por la derrota de ayer. Y no es justo porque él no es la selección argentina. Detrás de esa cara hay un país que está triste, pero nadie se acuerda del país, sólo se acuerdan de Maradona. Todos tenemos rabo de paja y nadie tiene derecho a ser el juez de nadie.

Yo pensé que Argentina iba a parar a Alemania. Pensé que no sería fácil, pero también pensé que un gol es suficiente para hacer la diferencia. Lamentablemente no pasó. Dejo claro que no quiero a Alemania de campeón. Aunque haya odiado a Sneijder el viernes (que en alemán sería Schneider, que en español significa "cortador", miren que casualidad!), lo podría llegar a amar también.

Veamos.



La vida es una tómbola!

viernes, 2 de julio de 2010

Ô insensato destino

Ayer perdió Brasil. Y yo estoy triste, claro.

Igual no quería escribir sobre la pena que me invade, sino sobre otras cosas sobre las que venía pensando desde que comenzó este mundial.

Si yo hubiese sido hombre y no hubiese miope, hubiese intentando con todas mis fuerzas ser futbolista profesional. O algo parecido, pero que provoque muchas pasiones. Claro que sin ser futbolista ya las provoco (jajajaja!), pero digamos que las pasiones futbolísticas son masivas. Yo no puedo tomar los deportes competitivos como actividades divertidas y menos placenteras. Cuando yo juego algo, que no sea con pelota, (la miopía que me aqueja me impide distinguir a que distancia se encuentran los objetos en movimiento), por ejemplo póker, ludo, ajedrez, futbolín o lo que sea, me vuelvo un ángel del infierno con sed de victoria que no entiende de nada. Me transformo en un ser irracional y si voy perdiendo soy capaz de quebrar el barraco y agarrar a trompadas a los rivales. Me arriesgo a ser llamada de loca. Hago caer el árbol y lo hago leña. Me vuelvo un Felipe Mello.

También pensaba el otro día en cómo puede ser que todo en la vida suceda tan rápido. Alguna vez en este blog escribí sobre la película Le Scapandre et le papillon, en la que todo cambia en un abrir y cerrar de ojos. Lo extiendo al mundial: un jugador de pronto se ve convocado a la selección de su país y está jugando un mundial y sueña. Y así como de pronto llegó, se puede ir sólo después de tres partidos, o porque se lesionó como Elano, o porque cometió un error como el de Robert Green. Y sus sueños acaban.

Y así como se puede meter un gol con la mano y ganar una final, o como hicieron los franceses para clasificar a Sudáfrica 2010, o como hizo Luis Fabiano en la primera ronda de este mundial tan fatídico, también se puede sacar un "gol seguro" con la mano, como hizo Suárez ayer y pasar a semifinal. Se puede pasar también de héroe a villano, como le pasó ayer a Felipe Mello. Y a Suárez le pasó algo similar a lo que le pasó a Mello, solo que de villano pasó a héroe con la ayudita de Gyan. Y Gyan pasó a villano, simplemente y no quisiera estar en su pellejo.



Sin Brasil en el mundial, el mundial no es más lo mismo para mi. Y ayer cuando vi el panorama tan distinto, uno puede reconocer que lo lindo es disfrutar de los éxitos propios y no de las derrotas de los otros. Igual me queda suficiente claridad para darme cuenta que mis argumentos son absolutamente ontológicos y no combinan con la naturaleza del ser humano, vil por defecto.

Este samba me acompaña en los momentos en que me siento completamente desdichada :P



...destino, porque fazes assim? tenha pena de mim, veja bem nao mereço sofrir...

Lo comparto con todos los que sufrieron y sufrirán en adelante al insensato destino.

Espero al 2014, una vez más.

Até lá, no Rio de Janeiro ;)

lunes, 28 de junio de 2010

Recuerdos mundialistas

El primer mundial que viví consciente y mirando los partidos fue el del '94. Yo tenía 14 años y estaba en tercero de secundaria. Ese año, como todos los que siguieron hasta acabar el cole, fue muy alborotado. Muchas de nosotras empezabamos a tener contacto con chicos y yo conocí a mis primeros amigos. Pero yo era flaca, muelona y anteojuda, así que el físico no me daba para conquistas, con las justas me alcanzaba para amistad. Igual recogía las figuritas de los jugadores guapos que le sobraban al álbum de mi hermano y armé mi propio ranking. El primer lugar lo tenía Paolo Maldini. Vivía enamorada de Maldini y del idiota del frente de mi casa. Las chicas del cole dibujaban corazones en la pizarra con su nombre y el de su jugador favorito pero yo me hubiese inclusive conformado con el chico del frente. En ese tiempo el mundial ya era un acontecimiento en mi vida. Por esos tiempos sonaban los nombres de Taffarel, Bebeto, Romario y de Dunga. Cómo es el tiempo inexorable! Brasil hizo su mejor mundial.

En el '98 ya estaba en el segundo año de la carrera. Y como soy antes que mundialista una nerd consumada, prefería oir las clases de A2 antes que ver los partidos. Creo que fue el primer mundial en que estuve triste, porque Brasil perdió contra Francia. Yo ya tenía un novio real y vivía en las nubes. Amigo de novio real era igualito a la mascota de los juegos olímpicos del '92. Hoy lo seguimos llamando de Cobi. Novio real de esa época no es mi amigo más, pero Cobi sí.

El del 2002 yo estaba en Costa Rica y era la edad de la borrachera eterna. Mi casa quedaba cerca de la U Latina y cerca de El Pueblo, un sitio lleno de huariques en San José. La vida me sonreía y por segunda vez vi campeonar a Brasil. Creo que ese fue el primer mundial de Lucio, cuando era veinteañero, como yo. Solo que yo no vivía muy sobria y el sí. Yo prometía no volverlo a hacer, pero como todo borracho con amigos borrachos recaía cada fin de semana. Esa época yo andaba con una colombiana y una alemana vegetariana recorriendo Costa Rica. La alemana soltaba esos discursos de que el mundial era tontería para pobres mortales, esos que hoy 8 años después vuelvo a escuchar de los amigos vegetarianos, veganos o biológicos. Yo le contesté que los que gustan del mundial serán pobres mortales, sí, de acuerdo, pero los que no gustan del mundial es que ya están muertos. Así vino a ver la final con nosotros y se quedó triste. Cada uno recibe lo que merece.

El 2006 fue memorable. Ya estaba trabajando casi cuatro años y buscando libertarme de la vida de esclavitud. El mundial era en Alemania, pero Alemania no era mi primera opción. Ya pensaba en las vacaciones eternas como solución y estaba llevando a cabo los planes de fuga. Mi objetivo era Suecia. Trabajaba en una empresa sueca con matriz sudamericana en Buenos Aires. Argentina aun tenía una crisis fuerte y muchos argentinos vinieron a trabajar a Lima y a las minas en los andes peruanos. Yo iba a Santiago, pero mi sede era Lima. El televisor de la sala de reuniones siempre tuvo los partidos y todos éramos felices. Ese año un compañero de trabajo cometió el memorable error de decir que su equipo favorito era Brasil delante de 5 argentinos. José María lo consideró traición a la patria y mi amigo casi murió linchado. Y ese año Brasil hizo el peor mundial de los tiempos con Ronaldinho y el joga bonito a la cabeza. Creo que la Nike se arrepintió de tenerlo de cara y yo también estuve triste. Después Argentina fue sacada por los alemanes y los argentinos hicieron duelo. Pero no hay problema porque todos giran y giran, todos bajo el sol, se proyecta la vida, mariposa technicolor y ahora en el 2010 los argentinos pueden encargarse de ellos. La venganza es dulce, dicen.

En este 2010 sólo puedo decir una cosa:

Yo soy blanquirroja, india y terca, mas o meu coração e verdeamarelo. Beleza?



Vai lá Brasil!!

lunes, 21 de junio de 2010

Primeras impresiones mundialistas

El mundial es lo máximo. Yo amo el mundial. Y sufro por no ver a mi país entre los participantes y reniego porque nuestros jugadores se lucen en equipos ajenos y porque el presidente peruano de la FIFA no es lo suficiente mafioso para llevarnos al mundial. Gente, hay jugadores peruanos jugando hasta en Polonia (!). Pero ok, tengo un corazón grande (???) y puedo hinchar por otros.

Extraño demasiado a los locutores sudamericanos. Esos que relatan el juego con emoción y pasión y se indignan y maldicen y vibran en pleno partido. Los locutores alemanes son tranquilos, no gritan "Tooooooooooooooooooooooor, meine Damen und Herren!!!", ni nada parecido. Se limitan a decir "Tor, 2 zu 0, für Brasilien durch Luis Fabiano", después dicen un par de cosas bien estudiadas y se callan. Luego le pasan la posta al comentarista del peinado horroroso del año del cometa, quien ha logrado que descubra cual es la tecla "Mute" de mi control remoto y que se dedica a acabarse a todos los equipos latinos. Me da la impresión (y espero que solo sea mi impresión retorcida de hincha) pero estos alemanes están relatando en contra de África, en contra de Sudamérica, en contra de Asia y poniéndose tristes cuando algún equipo del "primer mundo" pierde. Así no juega Perú, personas.

Depués del 4:0 con Australia, los alemanes se sentían los campeones mundiales. Gente, no da para ubicarse en este país. No se puede, es que todo se toma por los extremos: o con euforia que ciega o con depresión que da pena. Después del 4:0 estuve a punto de crearme un grupo en Facebook llamado "Alemania Humildad" ;) Y antes del partido con Serbia estaban todos enloquecidos creyendo que iba a ser goleada y que los serbios son invisibles (?). Yo entiendo que uno sea hincha, pero ser hincha quiere decir alentar al equipo propio, sin acabarse con comentarios de mal gusto al rival y sin minimizar las victorias de los otros.

Por ejemplo en la primera rueda de partidos Inglaterra empató, Portugal empató, Italia empató, Francia empató, España perdió, Brasil y Argentina ganaron y los alemanes se los acabaron igual. porque hasta ahí ellos eran los campeones mundiales. Después del segundo partido (y cuando Alemania ya había perdido) dijeron que este era definitivamente el mundial de los sudaméricanos cuando ni Paraguay, ni Uruguay, ni Chile pudieron ser vencidos. Ahí cambié de idea y ya me iba a crear el grupo "Alemania Coherencia". ¿O soy yo que no los entiendo? ¿Que aún no percibo los mensajes escondidos que en su idioma tratan de transmitir? Ahí me creo otro grupo en favor mío "Mariam Clarividencia", por ahí que descifro bien los mensajes. Así no da.

Y ayer Brasil ganó señores y señores y por fin la prensa mundial reconoce los logros de mi equipo favorito. Y los alemanes no. No encuentro ahora la noticia de Die Welt, que resalta que Brasil mostró las debilidades de Costa de Marfil, en vez de resaltar sus propias cualidades. Odio la negatividad. Otros comentaristas jodiendo por la mano de Dios de Luis Fabiano. Gente, Maradona no tuvo también la mano de Dios como ayudita en una final y ahora en primera ronda no se puede poner una manito?, ok, ¿dos? :D Aparte dos sombreritos de esos anulan un brazo, seamos justos gente :) Y si no queremos ser justos, entonces hasta metiendo mano mi equipo favorito es mejor porque la mete dos veces!! jajaja!!

Desde ayer este pueblo está diciendo que Luis Fabiano tuvo una actitud "antideportiva" por no reconocer ante el árbitro que había metido la mano. Me pregunto: ¿qué jugador del planeta va a reconocerlo?, y ¿qué árbitro del planeta pregunta al jugador si ha puesto la mano o no?, y ¿qué árbitro del planeta espera que un jugador anule su gol? y además ¿qué comentarista del planeta se va a atrever a cuestionar la actitud del jugador defendiendo su gol? y ¿si fueran los alemanes los que metían mano? Seguro que no me he dado cuenta que son mancos... Del árbitro ni escribo, porque mi hígado suelta más bilis.

Pido orden, señores.

Aquí los momentos geniales de ayer.



La entrevista a Dunga después del juego.



Y hoy encontré este videito que me hizo morir de risa!




Vai Brasil!!!


lunes, 14 de junio de 2010

Faz o PENTA virar HEXA!

Si no da para comprender el portugués, están también los subtítulos en inglés.


Resumindo é isso:

Brasil campeão!!!

viernes, 11 de junio de 2010

Das größte Comeback Mariams

Ok, volví, se me acabó la ciclotimia.

Resolví volver a escribir porque:

No da para haber mundial y no escribir en el blog. Tendría que mudarme a algún otro planetita o galaxia cercana.

Y eso que mi país no va al mundial hace más de... de... (contando...) 24 años. La última vez que Perú fue al mundial yo tenía 6 años y en ese año mi papá compró a crédito nuestro primer televisor a color último modelo carísimo de la Sony con control remoto sólo para ver la descalificación en apenas la primera fase. Estoy hablando de 1986 (si alguien conoce la historia completa, se agradecen informaciones complementarias).

Demás está aclarar que toda mi familia y yo hinchamos en primer lugar por Brasil, en segundo lugar por Argentina, y si los dos fueran eliminados (cosa que ni Dios, ni los espíritus que me bajan los posters del cuarto en la noche permitirán) hinchamos por cualquier sudamericano en carrera, y si no quedara ningún sudamericano/latino en carrera yo hincho por Alemania. Así es gente. Primero, lo primero, porque no me olvido de mis montes, ni del indio Mayta, ni de volver a los 17 después de vivir un siglo.

La casita completamente abarrotada de chelas, coca cola, bocaditos, tele en la sala, banderitas y todas las porqueriítas chinas, banales y contaminantes que se requieren para dejar la celebración más simpática y digna de recordar.

Así las cosas, me retiro indicando que aposté a que México ganaba a Sudáfrica, con lo que mis apuestas ya empezaron perdiendo plata.

En mi casa el fútbol es como la política o la religión: todo termina en discusión acalorada. Si tuviera que ir a terapia tendría que empezar así:

"Hola, soy Mariam, y provengo de una familia desquiciada por el fútbol".

WAKA WAKA gente.

Feliz Mundial Sudáfrica 2010!