jueves, 15 de octubre de 2009

Cycling por siempre! (3)

Últimamente ando muy amiga con el Office 2007 y algunos papers escritos incluso antes de que yo naciera. Tengo muchas ideas y ganas de escribir sobre los temas que sí me interesan y hasta podría escribir en este blog un poco acerca de lo que no me interesa (y a lo que lamentablemente me dedico) –esas cosas las escribo por otro lado–, pero no he tenido tiempo. Además me doy cuenta que estoy con más ganas de escribir sobre mis asuntos privados, como se dice “catarsear” un poco, pero en otro blog, en uno sin nombres y sin consideración con los sentimientos de los lectores, lo que a veces me limita un poco. Porque quiera o no, cuando abrí el blog, no pensé mucho en el hecho de que pasado un tiempo iba a querer despotricar públicamente sobre algún acontecimiento personal, como en algunos casos lo he hecho en este blog. Debo reconocer que hasta estaba en contra de hacer del blog un relato de las vanalidades diarias que conforman mi vida, pero hasta eso va cambiando. También me di cuenta, que no me gusta tener una rueca de comentaristas, ni tenerlos porque yo soy comentarista de sus blogs, porque eso significaría que no soy libre y que no me leen porque les gusto, sino porque los leo. El que quiere leer que lea, y el que quiera comentar que lo haga. En resumen, escribo porque me pega la regalada gana.

(Bueno, eso a modo introductorio, ya que he vuelto, una vez más.)

También soy muy amiga con mi bici. No se si los asiduos, defraudados y muchas veces indeseables e identificados lectores de este blog (número que va creciendo con el tiempo) recuerdan que cuando llegué a Alemania me regalaron una bici. Me di cuenta que de alguna forma los viajes, los hospitales, los medios de transporte motorizados y las bicis están planetariamente ligados en mi vida y entre esos tres elementos se producen combinaciones de sucesos que determinan mi transcurrir en este mundo.


Mi primera bici, siempre la llevaré en mi corazón (aunque sonara como matraca)


Por ejemplo:

En el 2008, tuve la genial idea de irme a Darmstadt al Schlossgrabenfest, Hessens größtes Musikfestival, a pasar un par de días con un amigo –como él dice “casi hermano” – que estudió conmigo en la universidad. Pasábamos horas frente a la compu, comíamos en mi casa y hasta mis viejos se divertían, hablábamos de todo y la pasabamos muy bien. Estudiábamos para las prácticas de Análisis Matemático 3 (del que ya me olvidé todo) y después de las prácticas cocinábamos en su casa y veíamos películas, me acuerdo mucho de “Rescatando al Soldado Ryan”, claro las películas tenían que tener mucha sangre, intestinos regados y balas, sino él no las quería ver. Pasé 13 horas en trenes y Ersatzverkehr por las fuertes tormentas que azotaban esos días Alemania antes de llegar en Darmstadt a ver a mi amigo. Ya allí, fui al Wohnheim donde vivía y pasamos unas 10 horas más haciendo parrillada, jugando voley con sus amigos, hablando un poco en varios idiomas y bebiendo cerveza. Después fuimos al tan soñado festival, que fue una borrachera memorable, más para él que para mi, porque yo ya no estoy para esos trotes y porque el tiempo así como el destino son inexorables. Al día siguiente repetimos la historia. Mi cuerpo ya no daba para más, pobre de mí. Regresé a Hannover un lunes, medio abollada y sintiéndome cansada y presintiendo que algo no andaba bien. El martes no aguanté más y fui al hospital por la tarde, me hicieron un pequeño Behandlung (en realidad me “ultrajaron”) y me mandaron a casa con la indicación de que si no mejoraba debía ver un especialista. Obvio que no aguanté y el miércoles fui a ver al especialista a las 8 de la mañana. No me equivoqué porque el doctor me dijo dos palabras mágicas: ausschneiden lassen. Me dijo después algo así: “nuuuun machen Sie sich jetzt auf den Weg ins Krankenhaus” y yo casi me muero en ese mismo momento porque pensé que había escuchado mal. Llegué al hospital, me internaron, y a las 19 horas ya había sido abierta y vuelta a cerrar. A las 20 tenía cinco amigos que me había ido a visitar y todo bien porque el efecto de lo que sea que me inyectaron, me adormeció de la cintura para abajo y sin dolor podía conversar alegremente. La recuperación duró dos semanas. Mi bici se había quedado asegurada el mismo martes frente a la biblioteca, mi a veces segunda casa. Y de ahí se la robaron. No se si se nota la relación: viaje-hospital-bicicleta.

Una vez recuperada y ya que subir en trenes en Hannover lohnt sich nicht (porque más es lo que uno camina para llegar a la estación y al bajar de la estación, que lo que recorre el tren), me puse manos a la obra y me busqué otra bici. Esta vez me la saqué de un Fahrradwerkstatt que tenía una rueca de bicis usadas y económicas. Ya podía andar de nuevo en bici, y la vida volvió a la normalidad.


Mi segunda bici, pocos días antes del accidente, y yo con las rodillas saludables.


(Otro ejemplo:)

Hasta que en el verano del 2009 fui a Italia (otra vez) a achicharrarme bajo el maravilloso sol de la Toscana. Todo bien, verano de verdad, calor de verdad, Stimmung italiana, amigos, y todo lo que uno puede pedir. Regreso a casa: otra vez aviones, trenes y buses. Y claro, después de cuatro días vagando por el mundo, a uno se le se le pudre la comida del refrigerador si no se la come antes de viajar. Me tocó ir al super a reabastecerme. Y cuando regresaba con mis bolsas de tocuyo en la canastita de mi bici me tocó cruzar una maldita esquina. Como buena extranjera que se adapta a las nuevas reglas con facilidad (¿?) me esperé hasta que cambiara a verde la luz del semáforo. Y cuando estaba cruzando como corresponde, me choca un audi negro, deportivo, maravilloso y reluciente (según la descripción de los testigos, porque yo ni lo ví) en la llanta de atrás de la bicicleta y para coronar el error (haberse pasado la luz roja y encima haber atropellado a alguien) se da a la fuga, el muy huevón (lo que no contribuye para nada a mejorar la opinión que tengo de mis Gastgeber).

Resultado: yo en el piso, manos rotas, rodillas rotas, panza adolorida, jean rasgado, compras regadas en el suelo y bicicleta en mal estado. Y lo peor de todo: 50 personas a mi alrededor tratando de levantarme, llamando al Rettungsdienst, llamando a la Polizei, subiéndome a la ambulancia que llegó en menos de tres minutos y anduvo con todo y sirena y luces por la ciudad (me sentía en medio de una película de bajo presupuesto) y los policías tomándome declaraciones: cómo me llamo, de dónde soy, dónde vivo, si estoy de visita, si vivo en la ciudad, si estoy hier gemeldet, si estoy asegurada, todo a la vez ¡un show! Llegamos al hospital y me bajan del ambulancia, me cambian de camilla como hacen en las series de doctores: cuentan uno, dos, tres y me levantan y me meten en una emergencia absolutamente vacía.

Raudos llegan los doctores a mí (uno guapo, uno feo, pero los dos antipáticos). Me hacen todas las preguntas que se les ocurren: si estaba embarazada, si podría estarlo, si estoy segura de lo que digo, si soy alérgica a algo, si tengo vacunas contra el tétanos. Me hacen tomografía, ecografía, rayos x, me inspeccionan la vegija, me curan, me inyectan, me parchan, me sedan, me calman el maldito dolor del impacto, me cortan los pellejos sobrantes, los enfermeros y doctores se cambian los guantes cada dos minutos y los tiran al basurero (¡!), y en la emergencia hay de TODO, excepto enfermos. (Esta experiencia me hizo recordar la vez que fui a una emergencia en un hospital limeño y estaba lleno de enfermos sentados que no alcanzaron camas y camas con enfermos y el doctor me dijo que hasta respirar ese aire era inseguro. Recuerdo que llegó un tipo drogado hasta las manos con la pobre madre tratando de que no se le muriera, él casi inconsciente, la madre llorando suplicante que le salven al hijo y el doctor aburrido de tantas situaciones iguales le tiraba cachetadas sin pena al “enfermo” mientras le preguntaba su nombre y la madre le decía “sálvemelo doctor, sálvemelo!”... el doctor le puso suero y lo dejo sentadito por ahí mientras me tocaba contemplar tanta miseria a mi alrededor). Aparece la Polizei e intenta tomarme de nuevo las declaraciones que no consiguió antes, a ver si ya me acuerdo de algo (sobretodo de la placa del auto, que nadie se preocupó de ver): pero yo no tengo ojos en la espalda, no vi nada y por lo tanto tampoco se nada. Me recupero lentamente del choque, y claro no piso la calle en una semana. Otra vez la relación: viaje-hospital-bicicleta.

Lo peor de todo no fue que quedé ligeramente averiada, sino que el accidente me costó todo el trabajo del mundo a mi sola: hacer un informe para la policía (en alemán), responder un cuestionario para la aseguradora (en alemán), hacer corregir los dos documentos, porque odio los errores gramaticales aunque no sea mi idioma materno, llevar la bicicleta averiada al taller y que me hagan un presupuesto para las reparaciones correspondientes (sabiendo de antemano que no me la iba a reparar nadie porque el causante del accidente decidió fugarse), y pagar yo misma por el presupuesto (sabiendo que ese gasto no me lo iba a devolver nadie), enviar mil cartas con las cuentas del hospital, y recibir e-Mails y llamadas telefónicas presionadoras para que haga lo mas rápido posible todo lo anterior. Cuando yo daba por terminado el trabajo que otro causó por chocarme, me responde la aseguradora que no es suficiente dar como razón del accidente Unvorsichtigkeit des PKW-Fahrers (¿?) y yo me pregunto ¿qué carajo debí decir? ¿que yo tuve la culpa?. Y eso tampoco contribuye a mejorar la opinión que tengo de esta gente, que se cree tan civilizada y perfecta. Pero como yo soy india y terca e incivilizada persistiré en mi razón y no la cambiaré.

Y para continuar con la tradición o vencer el maleficio (lo que suceda primero) me compré otra bici!!


Mi nueva bici! Superior!

Chauuuuuuu!


jueves, 25 de junio de 2009

Echter Wahnsinn

Yo tiendo mucho a visualizar y además soy muy lógica. También soy supersticiosa, lo que se contrapone con el hecho de ser razonable, pero en mi todas las características coexisten pacíficamente sin generarme conflictos mentales (?). Con ser visual no quiero decir que me atrae lo bonito. Dicen que ser visual es algo más masculino que femenino. Con “visualizar” me refiero al hecho de asignarle una imagen a los hechos que no puedo ver ni percibir de ninguna forma. Las cosas que pasan las interpreto y analizo desde ese punto de vista, osea que me armo un cuadro y puedo empezar a razonar. Si veo un tipo trabajando sentado en una oficina, por ejemplo, me imagino su casa, su familia, su escuela, su calle, su auto. Me armo un concepto “visual”. Finalmente creo que ser “eso” trae ventajas. Aunque a veces esa tendencia me juega malos pases.

Por ejemplo.

Hace años cuando apenas había salido de la universidad y andaba en la búsqueda de trabajo infructuosa me llamaron para una entrevista. Yo siempre pensaba que en cualquier minuto iba a llegar la oferta laboral de mi vida, aquella más importante que iba a colmar todas mis expectativas de ingeniera que cree que va a inventar la bicicleta. Pero el tiempo se encargó de enseñarme que yo no iba a inventar nada, mucho menos cambiar el destino de la física y que yo soy como dicen los alemanes nur ein Rädchen im Getriebe. Pasé por miles de etapas para tratar de conseguir ese trabajo, entre ellas una entrevista sicológica. Me pidieron dibujar una persona y yo me puse en el trabajo de visualizar LA persona, y no se porqué pero visualicé a mi papá y lo dibujé a él. Lo dibujé como lo veía diariamente, con pantalón de drill, porque hace años que dejó de usar jeans, una camisa, un lapicero en el bolsillo, correa, zapatos con agujetas, anteojos, reloj, todo. Lo dibujé al detalle. No se porqué no dibujé a mi mamá. Al terminar el examen sicológico escrito, tenía que pasar a la entrevista sicológica personal. Ahí me dijeron que no podían darme el puesto porque haber dibujado un hombre significaba que yo -que soy mujer- me identificaba más con el sexo masculino y ellos estaban buscando a una mujer bien mujer, y que en resumen me faltaba un tornillo. También me dijo que haber metido tanto detalle a la cosa, quería decir que yo solo complicaba las cosas! Osea, me dejaron vestida y alborotada. Y como a los sicólogos no se los puede contentar con nada, porque si reclamas eres rebelde, y si no dices nada eres sumiso o te falta iniciativa, me limité a aprender que nunca debía dibujar un hombre en una entrevista de esas. En realidad son ellos a los que les falta la tuerca, solo que no se han dado cuenta.

Eso no es todo con respecto a cosas visuales. Cuando hacen una película y yo no he leído el libro que la originó, entonces no voy a ver la película. Porque siempre pienso que primero debo leer el libro, hacer mi propio trabajo intelectual de imaginarme a cada uno de los personajes, lugares y situaciones y después ir. Por eso no he visto hasta ahora ni una de las películas de Harry Potter, ni El Señor de los anillos. Es que siempre los postergué, porque a mi las circunstancias no me pueden obligar, ja! Recuerdo que en la universidad llevaba un curso que se llamaba Metodología del Estudio Universitario que se hacía cara a cara con un asesor cuya función era determinar la calidad de la madera de la que estabas hecho. Parte del curso era leer un libro, y hacer un resumen. Mi asesora me sugirió leer El Hobbit o El Silmarillion. Pero a mi esas cosas exóticas no me atraen para nada. Así que yo solita dije que iba a leer Madame Bovary, de Flaubert, porque ya lo tenía empezado. Claro que con tanta escena de sexo, promiscuidad e infidelidad la asesora casi se me cae de poto. Pero es solo cuestion de comprender a Emma, y su inapagable deseo de ser amada. Cuando uno entiende eso, lo comprende todo. Cuando vi “El coronel no tiene quien le escriba” me encanté. Quedé con la misma sensación de desolación que tuve cuando leí la novela, porque muchos lugares y personajes eran como yo los había visualizado. Fue como descubrir una correspondencia entre mi imaginación y la imaginación de otro. Sus imágenes se parecían a las mías. Claro que las decepciones cinematográficas también son fuertes. Después me quedé pensando que podían hacer una película de la novela Thérèse Raquin, de Zola, porque expresar ese final, lo puede hacer solo un maestro.

Para entender mejor la siguiente situación leer primero desde la línea 19 a la 24 de este texto.

Cuando tenía 8 años yo estaba en tercero de primaria. Iba a un colegio de monjas que decían que todo era pecado. Nos hacían ir a la misa cuántas veces fuera posible y escribir de tarea las lecturas y el evangelio del día y hacer una interpretación propia de lo que había dicho el cura en el sermón dominical. Esa tarea me la hacía mi papá. El escribía sus opiniones y yo las transcribía sin pensarlo, creo que a él le gustaba hacerme la tarea. Un domingo de tantos leyeron en la misa la parábola de Lázaro y el rico, en la que Lázaro era el pobre mendigo y el rico era malo, lo dejaba sufrir y no le daba comida, y cuando murieron Lázaro va al cielo al lado de Abraham claro y el rico al infierno. Es que la Biblia es el único libro en el que el malo no se sale con la suya. Y el lunes siguiente me sacan a mi en la clase de religión a hablar sobre el Evangelio y a hacer la bendita reflexión. Yo siempre he tenido un lado espiritual muy independiente. Pero como ya les he dicho también soy visual y lógica. Y cuando uno tiene 8 años, pues la visualización de las cosas no está tan cerca de la realidad.

Empecé mi relato, dije quién era Lázaro y quién era el rico, y que cuando los dos hubieron muerto uno fue al cielo y el otro al infierno. En esa época yo tenía una Biblia con pasta azul del año del cometa, en la que había una imagen de la parábola. La imagen era más o menos así: el cielo era un jardín muy florido y con todas las comodidades, y a su lado, había un abismo en el que estaba el infierno en llamas con las pobres almas pagando el mal hecho en vida. El abismo en cuestión no era tan profundo y la cabeza y manos de las almas castigadas llegaban justo al borde del cielo. Lázaro, con cara de duda, estaba parado mirando hacia el abismo del infierno en el que estaba el rico, que estiraba suplicante las manos hacia él. Para explicarlo mejor me saque una figura de la internet. Las personas paradas observando hacia abajo estarían en el cielo, y la pintura del piso representaría el infierno.



Cuando llegué a la parte final de mi relato dije en medio de la clase: “entonces el rico le pide a Abraham que mande a Lázaro a mojarse la PUNTA DEL DEDO GORDO DEL PIE para refrescar su lengua” (¡¡!!). Yo me había imaginado, con base en la imagen de la Biblia de pasta azul que solo yo tenía, que Lázaro no iba a querer tener mucho contacto con el infierno, así que si tenía que darle agua al rico con la punta de algún dedo, lo mejor era hacerlo con el dedo gordo del pie, así no tenía que acercar sus órganos vitales al fuego del infierno y quemarse, completamente lógico. Mis compañeras se cagaron de risa y la monja me castigó. Yo no me acuerdo si se lo conté a mis papás.

Cuando ya estaba en la universidad y llevaba análisis matemático II, que era básicamente análisis vectorial, intentaba por horas imaginarme los paraboloides hiperbólicos en tres dimensiones y las rectas perpendiculares a las superficies. En realidad esas cosas no sirven para nada en la vida diaria. Un día de esos nos hablaron de n-uplas, que serían “espacios” con n-dimensiones. Nunca logré visualizar la cuarta dimensión, porque si existe no creo que siquiera Nash la haya visto, ni de loco que estaba. Pero lo intenté mucho y por mucho tiempo. Un poco fuera de órbita siempre estuve, y quizá por eso mi mamá dice que me invento las cosas. Cuando cuento algo que “recuerdo” vívidamente agrego que es posible que no sea verdad y que tal vez solo lo he soñado, para que mis interlocutores no tengan ganas de meterme en una camisa de fuerza.


Un día estabamos cenando o almorzando en mi casa de Piura. Era verano, hacía mucho calor. En verano la cadena alimenticia se alborota en los trópicos. Estabamos comiendo en la mesita redonda de la cocina. La cocina tiene, hacia el lado del patio, un pasillo cortito en el que está el buzón colector de desagüe de la casa que conecta con el de la calle, y de allí se escuchaban unos chillidos, como de bichos, como de ratones. Guácala.

Mi mamá dijo algo como:
- !Uy! ¡cuántos pericotes!

Y yo dije:
- Puede ser que el sonido sea debido a la diferencia de presiones entre el colector de la casa y el de la calle.

Creo que le falta una buena ajustada a mis tuercas. O un buen golpe.


***
Ahora la nota climática: Seguimos esperando que llegue el verano. Fin.


***
Hay momentos en la vida, yo no sé! en los que los planetas del sistema solar y todos los astros del universo se alinean y todo se confabula para que se desencadenen cosas, para que los nudos se desaten y los desenlaces ocurran, para que comprendamos. En esos momentos somos un poquito más felices :)

Esta es una canción para una amiga mía, que hace poquito empezó a ser más feliz.


Todo se transforma!

domingo, 7 de junio de 2009

María en el país de las maravillas

La semana que pasó, pasaron muchas cosas. Se cayó el avión de Air France, vino Barack Obama a hablar con la Merkel a Dresden y yo me fui al Miniatur Wunderland Hamburg, que según la gente que sabe, es la maqueta de trenes en miniatura más grande del mundo. Allí se han reproducido die Eisenbahn y Autobahn -sistema de ferrocarril y carreteras- de Alemania, Austria, Suiza, Escandinavia y USA y otros sitios que no recuerdo más. Hay en miniatura ciudades como Hamburgo y Las Vegas, el Gran Cañon en las Montañas Rocosas y el Nordsee con barquitos en movimiento. Die Speicherstadt, que es el complejo de almacenes del puerto de Hamburgo, está también. Un poco de las tendencias perfeccionistas (y locura) de mis Gastgeber se refleja en la exactitud de la maqueta!

Se supone que el tema principal de la muestra debería ser el tren. Pero para mi en medio de tanta cosa linda el tren por sí mismo se vuelve solo una Nebensache. En las maquetas están recreadas un sin fin de historias y situaciones que se llevan la atención del visitante, sobre todo si al visitante como yo, los trenes, barcos y autos no le interesan tanto. Lo más importante de todo es que en miniatura, se refleja la cultura alemana, der Lebensstil, en el que yo ahora intento sumergirme, a veces sin éxito.

Pero como una imagen vale mas que mil palabras, dejo unas fotos de momentos memorables:

Paisaje típico alemán: "agarre con mano en el poto". Variante común: "caminar abrazados agarrándose el poto" (para los lectores no peruanos, poto significa trasero).


Despedida afuera de la estación de tren.


Momento polémico: porque el hombre no nació para ser célibe.


Momento artístico, porque si no es desnudo no es artístico.


Novia entrando al matadero, perdón a la iglesia -je, je- o regularización del estado civil, porque esos muñequitos alemanes ya habían convivido un par de años antes de decidir casarse.


Freikörperkultur o FKK es una propuesta naturalista que revalora la experiencia de estar desnudo sin un contenido erótico de por medio. Los niños también aprenden y yo sólo me rompo el ojo, porque sin ropa no se disfrutar de la naturaleza! :(


Encuentro en la ciudad.


Amor entre girasoles.


Ya no se puede fornicar tranquilo en estos tiempos.


Rock im Park oder Hurricane Festival? Daré fe en la última semana de junio :)


El famoso sauna mixto, en el que no entraré. Un amigo se encontró cara a cara (o bolas a bolas) con el profesor de puentes y la esposa. En ese rato me da algo.


Según la versión alemana de la historia, el diablo también cuida sus millones en algún lugar de los Alpes suizos.


Amor en la tercera edad. Yo también quiero.


Villa india.


Er ist nicht mehr zu retten. Schade.

Eso es todo amigos!

PS. Si quieren ver fotos serias de la cosa, osea trenes pasando y barcos navegando, :P entren aquí. Hay versión en inglés!

lunes, 25 de mayo de 2009

Es ist schon 2 Jahre her!

Hace dos años aterricé en tierras alemanas. Aunque me muero de ganas, hoy no puedo escribir "filosóficamente" porque no tengo tiempo -ya ven que también asumí un poco de la personalidad de mis Gastgeber je, je-. Tengo más exámenes para hacer, Projektseminar por resolver, trenes que tomar y solo una vida para ser feliz.

Este post se lo dedico a la ciudad que me recibió y que me hizo también un poco de lo que soy. Un lugar en el que he estado triste y he sido feliz, una ciudad en la que, que como digo muchas veces, "pasan muchas cosas", y un poco de esas cosas me pasan a mi.


"Hannover nach Maria". Este dibujo lo hice hace tiempo, en medio del invierno 2008/09. El cielo celeste es un poco mentiroso, porque en verdad casi siempre está nublado :D


Representación de Hannover de la Edad Media, del Deutsches Historisches Museum Hannover, que se pronuncia "Janofa". Supongo que algo tienen que ver Hannover y Hannofer :)


Este es solo un post más para celebrar que hay tantos caminos por andar!

Me pongo filosófica el próximo año!


miércoles, 22 de abril de 2009

Ordnung ist ein Durcheinander, an das man sich gewöhnt hat

En Alemania las cosas están demasiado organizadas, reglamentadas o reguladas por alguien o por algo. Una forma de regular la vida diaria aquí es poner carteles, digamos que es algo cultural que responde a la necesidad de vivir en orden y que me parece lo más. No hay una sola cuadra que no tenga un cartelito. Y según lo que he podido notar hay dos tipos. Uno es el que tiene la función de informar, por ejemplo, los carteles de tránsito o los que están en los lugares públicos, centros comerciales, fotocopiadoras, bibliotecas o universidades y que evitan que se tenga que tener una persona repitiendo dos millones de veces lo mismo hasta el hartazgo, o evitando que se cometan destrozos o que se perjudique la tranquilidad/integridad del prójimo. El segundo es el que tiene la esperanza de terminar con un hecho fastidioso, y que de cierto modo no se asumiría como algo que podría causar molestias, pero en la viña del señor hay de todo y por eso carteles para todos. Este último confía que las personas van obedecer la indicación y dejar de joder de una buena vez en lo posterior.

Muchos carteles son escritos en un lenguaje muy cortés, otros ya no tanto y cada vez que me encuentro con uno curioso, le saco una foto. Y aquí está una recopilación:

Tipo 1. Atención! En invierno no se esparce sal, ni arena - Oficina Distrital Hamburg-Centro.
Este cartelito está en un puente que tiene una escalera que conduce a la ribera del Elba, en el que se puede caminar muy tranquilo y disfrutar del paisaje y del buen tiempo. "Streuen" significa echar sal o arena en las calles congeladas para evitar que la gente se resbale en invierno.


Tipo 1. Los perros no pueden entrar a la playa - Ciudad de Wunstorf.
Con este cartel estoy totalmente de acuerdo. Está en Steinhuder Meer, un lago muy lindo cerca de Hannover en el que hay una islita donde la gente se puede bañar "die Badeinsel", osea la "playa".


Cartel híbrido. Prohibido el ingreso a esta propiedad. Los padres responden por sus hijos.
Este cartel está a la vuelta de mi casa y se ven muchos así, hasta ahora no me queda claro para qué los ponen, porque si no se puede entrar debe ser que adentro no hay nadie!! -ja, ja-


Otro híbrido. Prohibido colocar/amarrar/apoyar bicicletas.
También esta a la vuelta de mi casa en el acceso a una cochera como pueden ver. El tema de las bicis en Alemania es de nunca acabar. Hay muchas. Y yo vivo cerca de Conti-Campus, el edificio donde funciona la Facultad de Humanidades de la Universidad de Hannover, que también es una zona donde funcionan muchos negocios. Los estudiantes y empleados van y vienen en bici, sobretodo en primavera y verano. Y cualquier palo es bueno para dejar la bici.


Notan los rayos de sol :)


Tipo 2. Prohibido colocar/amarrar/apoyar motos y bicicletas. Los propietarios.
Otro cartel anticiclistas.


Tipo 2. Mi verja no es para apoyar bicicletas! J. Girod.
También está por mi casa. La tía se hartó.


Tipo 2. Por favor no dejar propaganda.
Este está en el buzón del correo del edificio en el que vivo. Los sábados me llenan de porquerías el buzón, algunas interesantes, otras no. Solo me sirve la guía de televisión que me dejan. Pero este vecino no debe tener tele! -ja, ja-


Tipo 2. Está terminantemente prohibido alimentar a las palomas.
Este está en el Wurst-Basar, el Bazar de las Salchichas, que queda en una calle central de Hannover. Es muy conocido el amor de los alemanes por los animales y les gusta alimentar/apreciar/acariciar cuánto bicho se les cruza. Las palomas son verdaderamente una molestia en primavera y verano. Aparecen demasiadas y se c*g*n todo! En los lagos también esta prohibido alimentar a los peces.


Tipo 2. (Cartel desesperado) Por favor reduzca su cantidad de basura. Sin cartones, sin botellas, sin basura biológica. Los sacos amarillos-Grüner Punkt se recogen los martes.
Aquí no saber reciclar es la forma nueva de ser analfabeto y los alemanes son los campeones mundiales del reciclaje. Se separa el cartón, que se recoge los jueves; las botellas cuestan y se devuelven en el supermercado y uno recupera la plata que pagó, los vidrios se separan por colores y se depositan en contenedores especiales, la ropa y zapatos viejos o en desuso van en otro contenedor, y los sacos amarillos deben contener todos los productos que puedan ser reutilizados: por ejemplo, los envases de plástico de shampoo, cremas, detergentes, carne, helado; los envases de metal, las hojas de aluminio de la cocina, latas de conserva y todos los tetrapacks. Todo eso lo pueden leer en alemán aquí.


Tipo 2 político. No se cómo traducirlo bien. Dice algo así: No a la seguridad financiera (de recursos, económica) a través de la guerra. Retirarse de la OTAN.
Se discute mucho si Alemania financia o no la producción o venta de armas que llegan a las guerras, calma mi conciencia saber que nuestros países en desarrollo no tienen plata para producirlas/financiarlas.


Tipo 2. A nuestros vecinos y sus invitados: Si nuestro pasillo fuera un tacho de basura, se llamaría tacho de basura y no pasillo... Últimamente se encuentra basura en el pasillo, en las escaleras y en el patio. Por favor deposite su basura en el basurero! Muy agradecidos! La Asociación de inquilinos y propietarios.
Lamentablemente esto sucedió en mi edificio. Y no solo eso, sino que se robaron una bicicleta asegurada del pasillo del sótano. Han llegado a vivir muchas personas extrañas. Dónde vivo Dios?


Tipo 2. Felicidades, Usted ha encontrado el Cuarto MZ 220. De verdad quiere entrar aquí o Usted busca el Aula MZ 1 (MZ -220)? Si es así, regrese al primer piso y de ahí vaya al sótano. Se llega por las escaleras que se encuentran a la izquierda y a la derecha del núcleo del edificio. Éxitos en su búsqueda!
Este es mi favorito, lo encontré tan simpático. Aquí lo normal es tratar de Usted a la gente si no la conoces. Las clases comenzaron hace tres semanas y yo creo que Frau Joch no aguantó más y puso ese cartelito para todo alumno perdido que confundiera la sala -220 con la 220. Un signo hace toda la diferencia y un cartel también!

***

En Perú no se estila regular el comportamiento con un cartel, porque lo más probable es que se lleven el cartel, lo pinten o deformen la información escrita, lo que se hace es pintar la pared con la regla a seguir, ya que la pared no se puede llevar con uno. Digamos que el estilo es poner cosas como las siguientes: “todo billete falso sera picado”, “en esta combi todo es chevere: la combi, la musica y el chofer”, “esta casa es suficientemente limpia para ser saludable y suficientemente sucia para ser feliz”, “no arrojar basura”, “prohibido orinar bajo pena de arresto y multa”, “no se fía”, “hoy no fío, mañana sí”, “el que fía no está, salió a cobrar”, “pague con sencillo”, "respete la casa de Dios, no pinte las paredes" y cosas de esas.

Expresión de cultura señores!

Bah, el clima es el problema! -ja!, ja!-

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Ahora la nota climática, que la escribí ayer. Es increíble la euforia que uno vive al iniciarse la primavera. Cuando yo estaba recién aterrizada en Alemania no le daba tanto valor al buen tiempo porque no sabía que significaba “mal tiempo” ya que venía de un sitio en el que eso no existe como concepto. Allá uno sabe que cuando es verano hace un calor del infierno y cuando es invierno hace frío, pero que es soportable. Aquí en Alemania uno sabe que en invierno hace un frío de mierda, y en primavera y verano uno tiene que rogar por que los días sean buenos bzw. que haga calor, que no llueva, que no haya viento que te derrube de la bici, que no haya humedad, usw. Por eso das Wetter es por estos lares un tema de conversación. Al terminar este invierno -el que acabó de pasar fue el peor de todos en 8 años: el lago se congeló, la nieve se volvió hielo y permaneció en hielo por tres semanas- me dio como locura, me dio por salir todos los días, por estar afuera siempre, y hoy ha sido el peor día en lo que va de esta primavera y solo ha llovido un poquito. La vida se vuelve genial, se cambia el humor de la gente, hasta suceden cosas como que me pregunten dos veces en un solo día de dónde vengo. Eso no es normal aquí. En el invierno la gente tiene una cara de “si me miras te pego” y como que no están muy animados a dirigirte la palabra. El clima es la clave de la felicidad!

Bueno sobre eso no quería escribir pero como se me están contagiando los males climáticos de estas latitudes, les dejo el siguiente videito. Se llama “Wenn jetzt Sommer wär” (Si ahora fuera verano), das finde ich super y mi entrenador de cycling puso esa canción hoy, después de poner “Volverte a ver” de Juanes. El humor se refleja hasta en la música del gym y no la puedo dejar de escuchar y cantar!



Und wenn bei dir jetzt gerade Sommer ist und du zu Hause sitzt/und nicht rausgehst, weil du mal wieder vorm TV klebst, dann denke daran/ wenn der Tag dich verliert, dass sich das Wetter ändern wird!!

Schönen Tag noch!

jueves, 9 de abril de 2009

Jedem das seine

A uno se le va la inspiración si no escribe lo que tenía para escribir en el momento en el que las cosas están haciendo efecto en la cabeza.

Me fui a Perú de vacaciones por un mes y ya volví claro, tiempo pasado. Lo más raro es que no me morí de ganas de escribir sobre la experiencia al volver, no se porqué. Mientras estaba allá recibí un correo de una alemana que está viviendo en Perú y que consideró que mi blog sólo relataba las cosas malas que vivo en Alemania, y que ella entendía que yo –así como ella con su experiencia en Perú–, necesitaba meine Erlebnisse zu verarbeiten y claro que me puso a reflexionar. Después me puse a mirar el contenido del blog, a evaluar si su afirmación podría ser la verdad y llegué a la conclusión de que no lo es –ja, ja, qué conveniente!–. Lo que escribo es lo que escucho, lo que vivo diariamente, desde mi punto de vista. La muchacha dijo que yo no debía schlecht machen en un medio público como internet cuando se está zu Gast en otro país, y de cierto modo me dio cargo de conciencia. Pero después volví a reflexionar y me saqué todos los cargos –ja, ja, ja–, le pedí que lea el blog completo y haga un balance sobre lo bueno, lo malo, lo bonito y lo feo. Una de las cosas que le dije es que algunos alemanes se toman las cosas demasiado en serio (más de lo que un peruano/sudamericano promedio que se toma todas las cosas en serio, se lo tomaría, por ejemplo), y que son bastante sensibles a la crítica. Le dije que quién era yo, para que lo que yo opino y escribo fuese tomado así tan formalmente como fuente criticable. Todo este intercambio de correos fue mientras yo disfrutaba del sol y en Alemania caían las últimas nieves. Al regresar, encontré al invierno acabado, luz solar una gran parte del día, encontré que el carutal reverdece, el guamanchito florece y la soga se revienta.

Das Blühen

Primeros rayos de sol en esta primavera!

Al llegar en Alemania asistí a una exposición fotográfica en Hannover sobre Perú y Bolivia, de un fotógrafo de los que abundan en estas latitudes y que se dedican –como yo– a distribuir su opinión –y que no lo hacen gratuitamente, porque se hacen editar libros por los que se paga– y confirmé una vez más que estoy harta del sensacionalismo de cualquier tipo y más de aquel que lucra con la desigualdad y con el subdesarrollo. El tipo había exhibido los peores, peores, pero peores lugares de Lima, los más feos, los más miserables, y el mayor porcentaje de su exposición era de ese tipo. Claro que no faltaba Machu Picchu, Chavín, un poco del Manu, naturaleza salvaje, unos cuantos platos de comida y eso, pero era como que si en Perú no existiera ese porcentaje de gente que vive a duras penas en condiciones más o menos favorables. A mi no me molesta que digan que mi país es un caos, que hay muchísimas personas en extrema pobreza, que hay trabajo y prostitución infantil, que un alemán diga la palabra narcotráfico cuando le menciono de dónde vengo, que en Lima el tránsito vehicular está cada día más endemoniado y uno respira Smog y que estamos todos envenenándonos lentamente, que allá es muy fácil ser robado o estafado, o que se ponga una foto de un poste con 500 cables saliendo en toda dirección cardinal posible, porque esa sí es la verdad. Lo que si me molesta es que no se complete la verdad con su parte positiva y eso falsee un producto que se vende, por el que se paga, y con el que alguien lucra. Entonces que no me vengan a decir que ich mache schlecht. Además aprovecho para desembuchar, ya que estamos en un momento de rebelación, que también estoy en contra de promover tener un Patenkind del tercer mundo poniendo una foto de un niño africano con cara triste y desnutrido bebiendo algo de un vaso azul de plástico en una casucha horrible rodeado de hermanitos/amiguitos en la misma condición. Eso es amarillismo. No se puede llamar a la responsabilidad social a través de una publicidad irresponsable. Pasemos a otro tema.

Como mi casa en Lima está en proceso de ponerse habitable, no tenemos televisor –je, je–, así que me preparé y llevé varias películas para mirar en la compu. La primera película que vi se llama Waltz with Bashir y no voy a contar de que se trata, pero el protragonista no consigue recordar ni lo malo ni lo feo. Y cuando uno extraña creo que pasa mas o menos lo mismo, porque la memoria es selectiva. Uno recuerda la familia, los amigos, el calor de la gente, la comida, el ceviche y los tamales verdes, el clima, el sol, la playa, y esos momentos burgueses que uno no tiene el lujo de tener por estos lares y que otros en mis mismos lares no pueden tener. Y al llegar, lo primero que te recibe es lo feo: el caos vehicular, una hora y media de camino a casa en medio de un tráfico de mierda, el Smog, la bulla, la primera noche el vecino de arriba decide hacer una jarana sin precedentes que no te deja dormir y el vecino de abajo tiene dos perros en su patio de 3 metros cuadrados que lloran también toda la noche porque llueve al estilo limeño y nadie se acuerda de ellos, usw. Adiós tranquilidad, bienvenidos en la ciudad de los reyes.

Lo que más me gusta del Perú que encontré –tampoco es que hayan pasado 25 años– es que hay un proceso de reconciliación con la propia identidad, y me gusta llamarlo o creerlo así. Se oye y baila cumbia en las discotecas más “refinadas” y se decora cada vez más “andinamente”. Y con este boom gastronómico todos andan metiéndose hasta por la nariz las nuevas comidas y tragos novoandinos y se estimula el uso de nombres quechuas. Es cierto que se respira aires de progreso y que parece que la gente tuviera más plata. Pero también es cierto que la cabeza de la gente no ha cambiado tanto como su economía, que la discriminación todavía la experimentan muchos y que nuestra viveza criolla se burla de nosotros mismos.

Después del primer impacto visual que es lo que más se nota/afecta y de los dos o tres primeros días, ya estaba como pez en el agua, había recuperado mi indispensable dominio combístico, estuve ducha para movilizarme sin auto propio y negociar el pasaje por cincuenta céntimos hasta Benavides y hasta para pelearme con el cobrador, hay cosas que nuncan se olvidan. Mi estómago tardó un poco en reconocer antiguas bacterias, claro que después nos hermanamos, y mi piel que no había probado rayo de sol efectivo en 22 meses se insoló, se me hincharon todas las venas visibles del cuerpo por el calor, me intoxiqué con Pisco –ja, ja, ja–, me volvieron a salir las pecas y toda esa serie de eventos terminaron justo cuando ya me tenía que ir.

La anécdota para recordar no sucedió en tierras peruanas, sino holandesas. O tal vez en los dos lados, o en ninguno. En el Duty Free de Lima compré dos botellas de Pisco. Pensaba que si las cosas eran compradas en un Duty Free podían entrar en cualquier aeropuerto del mundo. Pero nosotros los sudamericanos, burriers del planeta por excelencia, no podemos meter en la Unión Europea ningún líquido comprado en un Duty Free de Sudamérica aunque fuese agua bendita del Vaticano. El chico me lo dijo al pagar, pero yo con mi política del que no arriesga no gana, me los llevé igual. Y gané. Solo tuve dos horas para hacer transbordo, y al momento de pasar por el control de embarque no me tocaron policías holandeses con cara de holandeses, sino holandeses descendientes de India y Africa, o de algún lado de esos. Preguntaron a quien pertenecían las botellas, dije que a mí, me preguntaron donde las había comprado, de burra dije que en Lima, me dijeron que no me las podía llevar porque blablabla y todo el rollo, foquiu, mentí, dije que en el Duty Free de Lima no me habían dicho nada al respecto, me dijeron que si lo dijeran nadie compraría, puse cara de perro arrepentido, dije que me las quería llevar por favor señor, me dijeron que me daban la alternativa de irme al counter de KLM y pasarlas por valija, dije que ya no tenía tiempo, me dijo que le diera mi tarjeta de embarque, se la dí, la miró, el holandés hindú le dijo a su amigo el holandés africano que en verdad ya no tenía tiempo, y en ese preciso y bendito momento se desató una histeria entre un viajero y los aduaneros con griterío y todo en la primera banda, cerraron las bandas del medio, vinieron mas policías de refuerzo, yo estaba en la última y menos visible poniéndome los zapatos y un ángel del cielo vino a apoyar mi iniciativa y el policía aprovechó el pánico y me dijo que me dejaba pasar, pero que tapara las botellas con mi abrigo, y que si me me atrapaban a la salida, podían perder su trabajo. Así, llegué a mi puerta de embarque y me subí al vuelo a Hannover con mis dos botellas de pisco acholado y puro quebranta. YUJU!!!!


El protagonista del viaje, aún sellado.


Por detrás

No hay como mi suerte!

sábado, 14 de febrero de 2009

Hecho en el Perú

En el Perú creemos en males heredados o transmitidos por la mirada, por la comida, por la bebida, por la sangre, a la hora de nacer o al amamantar. "La teta asustada" es una película peruana que acaba de ganar el Oso de Oro en el Festival Internacional de Cine de Berlín 2009 como mejor película.



No deja de conmoverme la sorpresa que les causa a algunos europeos nuestra herencia indígena, sobretodo esa forma "actual" de tratar con la vida y más cuando es una película la que se los presenta. Les fascina cualquier detalle que muestre alguna conexión natural con la tierra como una habilidad natural, esa a la que a veces el adjetivo "folclórico" puede mutilar y hasta rebajar al nivel de irracional.

Me encanta la participación de Magaly Solier en la conferencia de prensa. Ustedes vean porqué.



Se me hincha el pecho de la más grande felicidad.

viernes, 30 de enero de 2009

Der gefährliche Untergrund

En Alemania se recuerda mucho la Segunda Guerra Mundial. No solo por sus consecuencias sociales, económicas y geopolíticas sino también por temas absolutamente cotidianos o técnicos. Los temas técnicos me tocan directamente, en las clases y en las visitas a obra. En la vida diaria me tocan porque nos tocan a todos.

En alguna parte de este blog dije que me hice socia de la Stadtbibliothek Hannover y que voy casi todos los sábados y me saco las cosas que si me interesan de verdad y me impiden estudiar lo que he venido a estudiar. En la entrada de la biblioteca hay una pequeña recepción donde se puede leer todos los diarios de Alemania, de Norte a Sur, de Este a Oeste. Ahí en esa entrada conocí a una señora, venida de Süddeutschland, retirada, pensionista, ex-profesora de geografía, con la cabeza ya blanca, que lee el periódico ahí siempre. Todos los viejitos me hablan y me cuentan sus penas. Todos! Ella me contó muchas cosas de la guerra, que sus hermanitos jugaban entre los escombros y me dijo que se había mudado al norte de Alemania porque siendo pensionista del estado, acá en Hannover la vida le salía más barata. En general Hannover es una ciudad muy barata. Así me di cuenta que hay muchas viejitas solteras o solas, porque en los tiempos de la guerra se murieron todos los hombres disponibles, los novios o maridos. Ella me preguntó cómo hacía para telefonear a casa, si era caro o no (tema imprescindible), me habló del cambio de la moneda de Marco Alemán a Euro y toda la cosa económica. Todo relacionado con la guerra.

Cuando vivía en el Wohnheim viví la primera experiencia, diría divertida, en relación a los bombardeos de Hannover. Ya dije también en este blog que de Hannover no quedó nada. En los años 40/50 la técnica no estaba automatizada/digitalizada como ahora. Las cosas eran mecánicas, y no dependían de un simple clic. Lo mismo le pasó a las bombas. Algunas llegaron a explotar, otras no. Y como Hannover no es una ciudad grande y el bombardeo fue brutal, cayeron demasiadas bombas en poco espacio. Cuando vivía en la residencia, apenas comenzaba mi aventura alemana, estaba en pleno curso superintensivo de alemán y no capturaba muchísima información. Sin embargo una información había que capturarla de cualquier forma: se tenía que evacuar una zona de Südstadt porque iban a retirar una bomba descubierta debajo de los fundamentos de un sótano en un radio cercano. Entonces lo normal es que los alemanes tan organizados y controladores determinen el Planungsgebiet, notifiquen a todos los moradores a través de una carta del Ordnungsamt sobre el Bombenräumung en la que te piden por favor abandonar la zona tal día desde tal hora hasta al menos otra hora, con posibilidad de que uno se tenga que quedar mas tiempo afuera dependiendo de la dificultad del retiro de la bomba.

La zona marcada en rojo es el área a evacuar.
La tomé del HAZ, el diario de Hannover.

La primera vez que fui a Berlín no detecté mucha cosa. Estaba muy impresionada por la ciudad, y no pude ver sus secretos escondidos. Después volví en invierno y en esa ocasión pude ver un edificio del tiempo de la guerra en el que hubo una especie de lucha/tiroteo/batalla, como en las películas. Lo descubrí porque me gusta ir a los Flohmärkte de todas las ciudades que visito y muy cerca de ese mercadito de pulgas estaba él, abandonado, descuidado y negro. Obvio le tomé dos millones de fotos. Además no solo en Berlín, sino también en Hannover, he visto muchas plaquitas doradas en las que se recuerda que aquí vivió fulano de tal, al que se lo llevaron al campo de concentración tal y murió así o asá. O que aquí stand el edificio histórico tal que fue destruido en el bombardeo cual. Yo misma vivo ahora en una ubicación de esas.

Edificio viejo en Berlín, los huecos fueron causados por las balas


Plaquitas recordatorias para la familia Dannenbaum deportados a Theresienstadt, desaparecidos en Auschwitz. No pude encontrar nada sobre ellos en Internet. Vivían en Berlín


Aquí estaba la casa del Arquitecto C.W. Hase, destruida en uno de los bombardeos de Octubre de 1943. Ahora yo vivo donde su casa estaba.

Es muy fácil también mirar la arquitectura de una ciudad y darse cuenta que cosa es nueva y que cosa es vieja. La cuadra en la que vivo fue totalmente bombardeada y por eso se considera a los predios de ahí como Neubau, bah al final ya no son así tan neu, pero si fueron construidos todos de nuevo. Esta zona fue arrasada porque unos 150 metros más allá, donde hoy los sábados se realiza el Frischmarkt mas lindo de esta ciudad, se ubicaba el Bunker más grande de Hannover. Cada vez que voy al gym veo las escaleras que conducían al subsuelo y me imagino de todo. La cuadra frente a la mía milagrosamente sobrevivió completa, todos los edificios son viejos, de techo alto y con ventanas grandes. Además vivo cerca de un cementerio con tumbas de 1500, 1600 o 1700 (que hoy es un parque donde la gente pasea a sus perros) y debido al bombardeo fue separado en dos. Y la parte destruida dejo de llamarse Friedhof y paso a llamarse Wohnungsgebiet en las cartas de Bodennutzung (eso lo aprendí en mi clase de Grundlagen der GeoInformationssysteme) y ahora ahí vive gente.

En mi clase de Landmanagement und Fernerkundung que esta muy relacionada con la que acabo de mencionar mas arriba aprendí el sistema de manejo de los suelos en Alemania, fundamentalmente los aspectos técnicos y algunos legales que me volvieron loca, y además aprendí un poco de Fotogrammetrie und GeoInformation. Aprendí sobre fotos aéreas, satelitales, Radaraufnahmen, y toda la técnica que hay detrás para elaborar un catastro. Claro que al final no aprendí a hacer un catastro, porque eso solo viene con la práctica, pero me quedaron algunas referencias técnico-históricas sobre la evaluación de las fotos aéreas, por ejemplo.

Depués de cada bombardeo, los aliados y también los alemanes tomaron fotos aéreas de las ciudades destruidas. Y ahora después de 70 años hay Fachkräfte, die Luftbilderauswerter, especialistas que se dedican a evaluar esas fotos aéreas, para determinar donde podrían estar las bombas sin explotar. Todas esas fotos aéreas han sido georeferenciadas y con cálculos meramente físicos, digamos dirección de vuelo y velocidad máxima y mínima del bombardero, cantidad aproximada de bombas, velocidad del viento y un poco de movimiento parabólico, se puede determinar un radio mínimo y máximo en el que las bombas debieron caer y explotar, bzw. adonde aún están.

Luftbild (foto aérea) de los aliados de la ciudad de Watten despues de algún bombardeo. Los cositos redondos representan la ubicación de las bombas que si explotaron. La tomé de aquí

Si se va a hacer una construcción nueva, una perforación, o cualquier cosa que tenga que ver con el subsuelo en alguna región en la que hay una probabilidad de existencia de alliierte oder deutsche Munition, siempre tiene que haber un tipo que trabaja para la institución que busca las bombas, der Kampfmittelbeseitungsdienst. La verdad no creo que el tipo pueda hacer mucho, por ejemplo, durante una perforación hasta 12 metros de profundidad. Creo que lo más que podría suceder es que la bomba explote y que se mueran todos, incluido él. Y si no pasa nada, lo más que hace es escribir en un cuaderno que en esa ubicación no había bomba. Para las excavaciones masivas en nuevas construcciones, sucede lo mismo, y siempre encuentran explosivos sin explotar.

Este es el equipo para hacer una perforación. No tengo ni puta idea cómo se hace para saber que una bomba podría estar en el camino.


Bombas encontradas en algún lugar de Alemania
Salió de este prospecto

En mi clase de Erd- und Dammbau y también en la de Wasserwirtschaft hablamos sobre presas y cosas que tienen que ver con la retención de agua para algún fin, el que sea. Ahí el profesor habló sobre las estrategias militares para determinar la ubicación de una presa y la técnica que se usa para calcularlas, como algo anecdótico claro. El concepto en general es que hay que construir presas en los límites del país: así se aprovecha el agua reservada en la presa cuando aguas abajo está el enemigo. En caso de probable invasión se podría descargar la presa, e inundar el área y evitar que el enemigo ocupe el país. Y si se necesita construir una presa en medio del país, hay que hacerla resistente al bombardeo para que no afecte a la propia población.

Cosas de esas me toca escuchar siempre en clase porque nosotros los futuros Geotecnistas (me río por dentro) somos, entre algunas otras cosas, los que diseñamos/construimos las presas y porque de acuerdo con el Kampfmittelbeseitigungsdienst estamos expuestos en primer lugar al peligro de encontrar bombas durante las excavaciones o perforaciones. Y yo me quedo con la boca abierta cada vez que lo escucho.

Si un día encuentro una bomba, espero vivir para contarla.

Pero sobretodo espero tomar dos millones de fotos!!!


UPDATE 19.02.2009

Para continuar con el relato bombístico, hoy salió publicado en el Hamburger Abendblatt esta noticia sobre el descubrimiento y explosión (dirigida) de una bomba de 450 kg en el Petroleumhafen en Río Elba. No dejo de sorprenderme!

sábado, 3 de enero de 2009

Alle Wege führen nach Rom

Si. Me pegué una semana de Vacanze Romana y todavía estoy medio destruida. Es algo así como que me dio un ataque por Roma, como cuando quieres algo porque quieres sin razón conocida. O tal vez porque no sabes o no has comprobado que Roma es la ciudad y toda la cosa histórico-cultural. Y así en medio de emoción y berrinche me fui el 26 de diciembre y volví el 2 de enero. Otra vez trenes y aviones de ida y vuelta, otra vez pan con queso y un alberguito alejado de la ciudad para ahorrar. Es cierto que nadie le quita a uno lo bailado, pero debo decir que esta vez casi he muerto. He caminado 6 días por la ciudad, he pasado frío, me ha caído la lluvia, he comido mal y dormido poco y así a medio cuerpo recibí el 2009 con un espumante de dos euros cincuenta, con vasos descartables, entre italianos y kirguises, un il vero panettone italiano, 12 uvas para no romper con la tradición y una fatiga crónica.

Que las monjas no estaban tan locas cuando me hicieron estudiar año por año Historia Antigua, del Perú y del Mundo, y que tampoco se equivocaron en enseñarme Botánica en primero de media, Zoología en segundo, Química en tercero, Anatomía en cuarto y Física en quinto, aunque la currícula no era la que el estado había aprobado. Que leer la Eneída, la Ilíada y la Odisea no ha sido tan inútil. Que los curas de la Uni tampoco se equivocaron al hacerme estudiar a los etruscos, griegos y romanos. Que tampoco se equivocaron en hacerme estudiar Historia del Arte y Filosofía y un poco de Teología. Que esas enciclopedias rojas del año del cometa que mi papá trajo un día hace tantos años que ni me acuerdo con toda la mitología del mundo eran buenas. No estaban tan locos como yo pensaba. Todo estaba ahí, en los museos de Roma y si me sentí burra pero no tanto.

Antes de un viaje como ese, en el que voy a caminar kilómetros y kilómetros diarios, entro en el Google Earth, estudio la ubicación del hostel con respecto a los lugares históricos y hago un plan. Miro el reporte del tiempo y determino los días que entraré a los museos. Busco el Fahrplan de la ciudad y la ubicación de las estaciones estratégicas. Un poco controlada la cosa pero de otro modo no se puede aprovechar al máximo. El tema es que Italia esta en Europa y claro que uno supone que toda la Unión Europea debería funcionar igual o por lo menos similar, pero el sistema y la movilidad italianos son… son… son… ¡no hay!. Entonces los planes que uno hace con todo cuidado se van más o menos al carajo.

En fin. Después de seis días de tanto Foro Traiano y Romano, portal de fulano y mengano, fontana y puente, basílica y museo, de tanta pizza y tanta pasta, de tanta Polizia lista para contrarrestar cualquier turista con arrebato anticultural, de tanto grito y de tanta gente, y de tanto retraso y de tanto Giacomo, me tocó volver a Alemania casi muerta. No puedo salir de la cama. No tengo fuerza.

Conclusiones apresuradas del viaje:

1. Miguel Angel era un contratista del Vaticano y/o del Estado Romano (conclusión *o*uda).
2. Los italianos son gente como me gusta: se gritan, se tocan (este punto es muy importante), se besan, se quieren, se mandan a la mierda, te coquetean y comen sentados.
3. Los italianos son medio sudamericanos: nunca se sabe cuando va a llegar un bus o un tren, y menos en fiestas de fin de año. Y uno se siente más o menos identificado.
4. Me cansé de tanto monumento viejo, esculturas de piedra blanca o fierro negro de caballo con emperador con espada encima, obeliscos de más de 3000, 2000 o 1000 años de antigüedad, frescos y mosaicos. Basta.
5. No estoy fuera de moda con los lentes de marco transparente. En Italia son re-in. No se que pasa en Alemania que nadie los usa así.
6. Me hace falta mucho sol, arena y mar, una fiesta para colarme y porqué no, un par de amigos marihuaneros con los pelos tiesos.

Para el 2009 les deseo a todos ustedes familia querida, amigos queridos, ex-amigos indeseados (eso sin ganas de ponerle mala onda al contenido de este post), lectores fieles, conocidos y desconocidos que pasan por este blog para dejar un "hola" o simplemente para enterarse de la vida de los otros:

Que en este nuevo año tengan toda la energía del mundo para vivir, que se atrevan a lo que no se atrevieron antes, que amen con pasión y sin miedo, que abracen y que los abracen, que les digan mucho que los quieren y que son importantes, que lean sobre cosas nuevas, que descubran música nueva, que hagan amigos nuevos y rescaten a los viejos, que descubran lugares nuevos, que pinten y escriban, que canten en la ducha, que tomen más agua y coman mas hierbas, que hagan más deporte porque es saludable señores, que cocinen nuevas recetas y que inventen las suyas, que usen crema para no verse tan viejos, que cambien de peinado, que no compren lo que no necesitan, que sean más solidarios con quienes menos tienen, que no olviden nunca de dónde han venido y quiénes son, que tengan muchas conversaciones filosofales, que nadie les diga que no pueden porque todo se puede en este mundo, que pidan perdón si han jodido a alguien y que los perdonen de corazón, que bailen mucho y que sobretodo tengan toda la decisión del universo para no cometer los mismos errores del 2008, sino unos nuevos!

Todo eso también me lo deseo a mí misma, klar.

Aquí unas fotitos cumbre del viaje:

Yo creo


Otro sueño hecho realidad


Momento en el que uno siente que todo está bien

¡Felice 2009 a tutti li mundi!