viernes, 10 de agosto de 2007

Outdoor Cycling

En Alemania todo el mundo tiene una bici. Entonces como no pude contra el sistema, me uní a él. Ahora tengo una también, y es una Omarad (Oma = abuela, rad = cualquier cosa con 2 ruedas). Pero es mía y la amo.

Felizmente no me costó ni un centavo. Antes de heredarla de otro extranjero, estuve mirando en Internet, en páginas de venta directa de objetos de segunda mano, pero mi condición de estudiante me impide gastar 80 euros en una bici más o menos aceptable. Después muy diligentemente, me fui a la tienda de bicis que está al lado de Conrad a comprarme una cadenita para asegurarla por la calle, y evitar que entre en el mercado negro alemán. La mía es heredada de generación en generación por extranjeros estudiantes en busca de un futuro mejor. Y cuando me vaya, la heredaré también.

Al punto: quisieron cobrarme 18 euros por la famosa cadenita y casi me da un ataque ronchudo. Eso vale más que la misma bici. Así que fui a Conrad, al ladito nomás, y conseguí una que hace la misma función por 5 euros. Soy estudiante otra vez, y un euro es UN EURO.

Después decidí “ajeitar” a mi nueva adquisición e ir a la Uni en ella. Osea me gradué de Deutsche, literalmente. Ahora no solo miro el tiempo que hace todas las mañanas en Internet, para saber si me pongo chaqueta, si me pongo bermuda, o si llevo mi impermeable o mi paraguas. No. Ahora, además de eso, voy en bici. A todos lados. Me toma 25 minutos llegar, y acabo medio destruida, pero llego. Y de paso me mantengo en línea (recta).

Aquí les dejo una fotito de la perla, y no se olviden: “A caballo regalado no se le mira el diente”.

A pedalear se ha dicho.

Tschüss!

miércoles, 8 de agosto de 2007

Sense and sensibility

Hoy me estaba acordando de un hecho que estaba medio olvidado en mi cabeza y que me hizo reír un poco. Se trata de uno de los viajes de mi viejo a Lima, cuando yo era parte de la población económicamente activa. Recuerdo que lo invité a almorzar al Señor Limón en San Isidro, cerca del Centro Empresarial. Es que ese bufete del Señor Limón me pareció siempre genial. Sobretodo los langostinos arrebozados con ajonjolí y una salsa de naranja alucinante. También me gustaba el sitio porque siempre había arroz con pato del que me servía ingentes cantidades (al parecer dicho bicho no es muy común para los paladares capitalinos). Y otra cosa que moría por comer ahí era el ceviche con una crema que llaman parmesana, o algo así, más rico y más barato que en el Segundo Muelle. En fin.

El tema es que terminamos de almorzar y toda la jarana, y salimos del sitio en un taxi. Y fuimos por Conquistadores hasta el Óvalo de Juan de Arona y ahí se suponía que el conductor debía regresar por Camino Real para seguir su camino hacia Surco, mi amado distrito. Pero el problema fue y será siempre que hay un semáforo en ese óvalo y jamás se puede llegar ahí y tener movilidad. El semáforo demora mil años, el tráfico se pone lento, y por eso es uno de los lugares donde trabajan muchos vendedores ambulantes de libros, CD’s y demás artículos de valor menor a S/.5.00, complicando la situación.

Mientras estaba detenido el taxista, apareció por la ventana un discapacitado. El señor no tenía brazos, y se acercó a pedir dinero. El taxista como siempre, dijo que no tenía sencillo, que a la vuelta le “colaboraba”, y esas clase de frases que quizá intentan no dejarte sin esperanza.

Entonces yo hice la pregunta de rigor:

- “ Entonces, si le dan dinero, ¿cómo hace para recibirlo?”
- “ Eres cruel.”

sábado, 28 de julio de 2007

Algunas palabras que no tienen igual

En mi pequeña experiencia con las lenguas del mundo, llámense español, inglés, alemán y ahora portugués, siempre encontré expresiones que no tenían equivalente semántico en otro idioma. Eso me alegra y algunas veces me molesta.

Mi primera lengua extranjera es el inglés. Estudié inglés en el cole, en academias de verano, en la universidad, e hice muchos métodos de aprendizaje con CD’s y libritos de colección, y finalmente estudié para el condenado TOEFL. Mi experiencia con este idioma sin embargo no es completa: estudié materias en inglés, trabajé con proyectos en inglés, hablé con gringos por todos lados, pero nunca viví en un lugar donde la primera lengua fuera el inglés. En inglés encontré una palabra que no tiene igual: “disgusting”. Creo que nunca pude expresar algo similar en español. ¿Cómo se dice, por ejemplo, con similar énfasis en español, “this is simple disgusting”? ¿“disgusting habits”? ¿“disgusting behaviour”?, ¿“such a disgusting guy”? ¿Hay forma?

Después empecé con el alemán. El alemán para mi es una lengua de otro planeta, simplemente. No hay forma de aprenderlo bien, se habla by heart y sin heart y punto. Sin embargo tiene una expresión que no tiene equivalente en español, y me atrevo a decir que tampoco en inglés: “zusammen passen”. Eso significa algo así como “combinar”, “complementarse”, “ir de acuerdo con”. Uno puede decir en alemán “Das Messer und die Gabel passen zusammen”, es decir, “El cuchillo y el tenedor se complementan”. Pero también se puede decir que dos cosas se ven bien juntas, por ejemplo "¿Passen Tim und Tanja zusammen?", eso significa “¿Tim y Tanja se ven bien juntos? ¿son el uno para el otro?" También se puede preguntar "¿Passen diese Farben zusammen?", osea ¿combinan estos colores? Tengo que decir que el mundo del “zusammen passen” es infinito.

Ahora experimento un poco con el portugués. Con el portugués no tengo problema para entender, pero si para hablar, porque el acento es “el acento”. Hay mucha gente que habla Portugués do Brasil por aquí y con ellos estoy expandiendo mi experiencia lingüística. Hay una expresión que me parece incomparable “to com saudade de você”. En mi vida había escuchado “saudades de todos”. Eso expresa añoranza, pero como no es mi lengua, no la entiendo de corazón. Creo que en español decimos “te extraño” o “extraño a todos” o cuando extrañamos algo decimos por ejemplo, “extraño la comida”, o cosas así. Pero en portugués extrañar es un verbo que no ha sido reemplazado por la expresión “tener saudades” y por lo tanto existe y según mis investigaciones significa lo mismo que en español, entonces “tener saudades” es una cosa muy sentimental.

Otra expresión en portugués que terminó de confundirme es “ficar a vontade”. Eso quiere decir algo así como sentirse súper cómodo con una situación o con alguien, tal vez. Sin embargo “tener vontade de” significa tener ganas de algo. El tema es, que “vontade” me saca del cuadro cada vez que lo escucho, igual que “saudade”.

En fin!

Saudades de todos.

martes, 24 de julio de 2007

Sensibilidad ante todo

Hoy me di cuenta que no posteo hace casi un mes, y si que me dio pena mi blog.

Soy re-sensible.

Auf Wiederlesen...

jueves, 28 de junio de 2007

Ser latino está de moda

En Alemania todos están locos por la salsa. Auf Deutsch: Alle Leute sind verrückt nach salsa tanzen. Es algo muy interesante y me siento poderosa por poder moverme al ritmo de la música latina, sea cual fuere, sabiendo que me muevo al compás y sabiendo que no necesito de pasos estudiados para bailar porque el ritmo me viene natural.

El Sportzentrum de mi Universidad, y de todas las universidades de Alemania según tengo entendido, organizan una gran variedad de actividades deportivas o de esparcimiento que son gratuitas para todos los estudiantes: fitness, regata, navegación a vela, gimnasio convencional, tennis, basketball, fútbol, danza árabe, baile latino, pilates, capoeira, ballet, golf, buceo y más. En el librito del Hochschulsport hay 44 posibilidades de actividades para elegir. Y las clases de baile latino, llámense, salsa, merengue, mambo y bachata, están reventados de gente. Auf Deutsch: sie sind voll. Y muchos alemanes y muchos no latinos también están locos por bailar salsa.

Por eso, después de toda la expectativa que me crearon, el martes pasado después de mis 7 horas diarias de alemán, fui a mirar como son las clases de salsa, y me animé a participar en una. Fui con un brasileño, una alemana, y un iraní, es decir, con-fusión total. El iraní hasta tiene un curso por DVD y repite die ganze Zeit: "it is fucking difficult". Yo la verdad no le encuentro el misterio. El brasileño no tiene ni un rábano de interés por aprender: el solo fuma, bebe cerveza y se relaja todos los días del año. La alemana está demasiado estresada con el tema y presta gran atención a los movimientos del profesor y los repite con habilidad acrobática pero sin pasión ni sentimiento.

Me cuesta entender como algo que puede resultar tan natural para uno, pueda complicar la vida de los otros hasta volverlo un tema de conversación nocturno, de tren, de almuerzo y hasta de encuentro inesperado en la cocina o el pasillo del Wonhnheim. Sólo como ejemplo, el sábado pasado todos mis compañeros fueron a la fiesta latina de Silo, otro Wohnheim que está en Nordstadt. Y el viernes, se fueron a Mambo, una discoteca en el centro de la ciudad que tiene la posibilidad de bailar música latina solamente en una sala y lo demás en otra. Hasta ahora no fui, así que no puedo decir mucho al respecto.

Pero como este es mi blog y esta hecho para expresar mis opiniones, tengo algo que decir en defensa de mi cultura: ser latino también puede resultar no muy agradable a los ojos de uno. Aquí en Alemania, mucha gente ha comprado la idea que la salsa tiene ciertos pasos definitivos que componen el baile, y sin los cuales no se puede ejecutar la danza. Así de técnica la cosa. Porque eso no es un baile, es una ejecución de movimientos. Y esas cosas que yo hago naturalmente: las vueltas, los pasos para adelante y atrás, y al lado y al otro lado, han recibido nombres alemanes para describirlos y llevarlos a cabo. Y lo más grave de todo, es que piensan que se puede encajar la secuencia de pasos salseros en cualquier música que se llame salsa. Así ésta sea lenta, rápida, cubana o sensual. No importa: todo encaja y si no encaja, hacemos que encaje (estoy en Alemania).

Ahora comprendo porque una cultura nueva jamás se aprende desde el corazón.

Saludos a todos.

miércoles, 20 de junio de 2007

Arde Janofa

Hace mucho que no escribo. Estos días me sentía desubicada por el cambio, algunos días amanecía feliz como una perdiz y otros triste con ganas de hacer mi maleta y volverme. Pero la vida es así y vamos para adelante. Hoy mi ánimo esta renovado porque empecé a hacer ejercicio otra vez en el Sportzentrum de la Uni. El ejercicio intenso siempre me calma, me alivia y despeja mi cabeza, me hace sentir super! Hoy me siento así! Y me volvieron las ganas de escribir y expresarme. Y voy a escribir algo que quiero escribir hace mucho! Gracias a todos por seguir ahí. He vuelto!
...

Hannover (Ausprache: janofa) es mi nuevo hogar, y lo será hasta el 2009 o 2010, aún no lo se. Es la capital de Niedersachsen o Baja Sajonia, y tiene una población de 500,000 habitantes. Por eso digo que es una ciudad pequeña. Tiene muchas áreas verdes e infinidad de lagos.

Creo que en Hannover no hay muchas cosas que hacer, y por eso me recuerda a Piura: aquí la gente come currywurst y toma chela mañana, tarde y noche. La currywurst sería la análoga del ceviche peruano y eso que no quiero hacer una mala comparación! Pero vale. Lo lindo de todo es que hay muchísimas variedades de cerveza, y eso que aún no las probé todas. Hay una variedad que me ha cautivado: La franciskaner ¡Una cosa impresionantemente buena!

En Hannover he ido a muchos lugares ya: al Rathaus (Municipalidad), al centro de la ciudad, a dos lagos: el Machsee que esta al lado de mi Wohnheim, y el Altwarmbuchener See. Ademas participé de una regata, e hice muchas parrilladas con cerdo. También fue a un par de Fests, tipicamente alemanas, con bradwurst y cerveza por todos lados.

La razón de este post dedicado a la ciudad en la que vivo, es una que me dejo impresionadísima. Hannover fue completamente destruida en la Segunda Guerra Mundial. No quedo nada. Casi que empezaron a hacer de nuevo la ciudad al finalizar la guerra. En el Rathaus, que también es una especie de museo, hay algunas maquetas que muestran la evolución de la ciudad desde el siglo XIX hasta hoy. Aquí muestro algo de eso:

Esto es Hannover en el siglo XVIII. Lo que se ve en la foto es conocido hoy como Altstadt (ciudad antigua) y alberga todo lo turístico de Hannover. La ciudad estaba rodeada de una muralla de la que solo quedan los faros y los nombres de los portones de entrada: Aeigidientor, Steintor, Calenvergertor, y Clevertor. Estos son nombres de estaciones de tren en la actualidad. En Steintor por ejemplo, hay una cantidad inconmensurable de bares, restaurantes y discotecas. En Aeigidientor Platz cambio de tren para ir a la Uni y aún no baje en las otras dos. Pero lo haré pronto.

Esta es la maqueta de la ciudad en 1939, antes de empezar la Segunda Guerra Mundial. Había desaparecido ya la muralla, y se extendió la ciudad a límites que aún no se definir. Sin embargo como toda ciudad alemana, era ordenada y con el transporte organizado. En el extremo inferior izquierdo se puede ver un bloque gris al que llegan todas las estaciones de tren hasta el día de hoy: Hauptbahnhof.


Esta es la foto de lo que quedo de Hannover después de los bombardeos de los aliados en la Segunda Guerra en 1944. Una ciudad gris, sin árboles, con ningún edificio en buenas condiciones. A pesar de eso, los alemanes reconstruyeron toda la ciudad y la dejaron tal cual fue en la parte antigua, osea en Altstadt. Es encantador ver las casitas con sus techos a dos aguas y las ventanitas cuadradas y pequeñas. Altstadt es la parte que más me gusta de Hannover. Y casi todas las casas tienen sótano, desde aquella época. Esta ciudad fue una de aquellas que recibieron la mayor cantidad de bombas durante la guerra. Hasta hoy se las encuentra ocultas en los parques o en los campos deshabitados y se hace una evacuación de la ciudad para desactivarlas. Es algo increíble para mí. No lo creo.

Esta es la maqueta de la ciudad de hoy: moderna, verde, ordenada, limpia ¿Qué más se puede pedir? Todas las características de la civilización están aquí expresadas hasta el detalle. Creo que Alemania les da un lugar a todos: a los niños, a los estudiantes, a los discapacitados, a los extranjeros, a los viejos, a las mujeres. Es una ciudad encantadora y me siento bien aquí. Esta es mi nueva vida, y me gusta mucho.

Auf Wiederlesen!

domingo, 3 de junio de 2007

Siete países, un objetivo común

Somos 7 becarios del DAAD en el AGTZE: una boliviana, una venezolana, dos nepalíes, dos etíopes, una beninesa, y yo. Se supone que mañana nos conoceremos todos, aunque por email hemos hablado ya mucho. Mañana conoceré a los demás.

El nombre de nuestro programa en inglés es "Geotechniques and Infrastructure in Civil Engineering and Surveying" y en alemán es impronunciable en este momento. Hasta ahora he conocido mucha gente becaria del DAAD que estudia el programa en semestres ya avanzados: un sirio, dos iranies, un jordano, un argentino, un hondureño, un tico, tres brasileños y un muchacho de Laos (no tengo idea de su gentilicio).

Hasta donde he visto, la vida de estudiante por aquí es muy relajada. Se bebe cerveza todos los dias que terminan en s, y se estudia 5 días antes del examen siendo muy responsable. Una cosa impresionante, en eso no cambian nuestras culturas. Los fines de semana hay mucha fiesta, mucha fiesta por todas partes, como dice mi amigo mejor no salir de la habitación, porque sales y ya no regresas más.

Es increible como el idioma jala. Siempre andamos haciendo amistad con cualquiera que hable español o portugués: en los trenes, en los buses, en el supermercado, donde sea que lo escuchemos. Tengo un amigo guatemalteco que esta encargándose se juntar a toda la colonia latina identificable y ya encontró una mexicana que se emocionó hasta las lágrimas cuando nos conoció.

Es bonito estar aqui, aunque hay momentos de mucha soledad.

domingo, 27 de mayo de 2007

Just landed

En Alemania: me siento como el Chavo del Ocho en Acapulco. Hasta ayer estaba en shock, pero no de inversiones, porque me estoy desfinanciando en progresión geométrica con estos precios miserablemente caros...

Además ya me empapé bajo una lluvia torrencial, ya tomé sola un tren y me equivoqué del lado cuando estaba bajando, entonces un alemán me gritó "andere Seite!, andere Seite!" y yo no entendía un carajo, hasta que vi que iba bajar en los rieles de regreso. Ahí di media vuelta...

Ya compré cosas en el super, y creo que no me va tan mal como pensé que me iría. He hablado unas cuantas cosas en alemán para preguntar como funciona la maquinita que te da el ticket para viajar en el transporte público y también conocí a un alemán en el aeropuerto de Amsterdam que se ofreció a ayudarme en lo que pudiera pero vive en Frankfurt, asi que es un poco dificil asesorar desde allá. Además pedí ayuda para encontrar la estación de tren.

Ya escribiré más acerca de estos días, estoy adaptándome al cambio de horario, y hoy me desperté a las 12 m. osea como a las 5 a.m. de Perú. Que puedo decir: totalmente confuso el asunto. Y todos me miran porque se nota que estoy en otra y no soy rubia ni alemana. Y yo se que no tienen ni idea de mi origen y por aquí así como que mucha gente que habla español, no hay.

Volveré pronto.

viernes, 18 de mayo de 2007

Va cayendo una lágrima en mi mejilla...

Es difícil describir la sensación que se siente cuando se sabe que se tiene que partir por mucho tiempo, y que no se verá tan fácilmente a los que se quiere desde el fondo del corazón. Es difícil describir también la emoción que esconde todo lo nuevo que viene. Dejo una vida hecha, una rutina diaria, una forma de vida… Viene un empezar de nuevo por tercera vez.

Como me dijo mi amiga Eugene, me siento preparada para poner cara de indiferencia ante cualquier avance tecnológico jamás visto ni imaginado, y para lo demás... también. Es algo raro.

Ahora estoy en una especie de stand by, esperando que sucedan las cosas. Luego me reiniciaré.

Volveré pronto, cuando pase el shock.

sábado, 12 de mayo de 2007

De hambre no muero (primer capítulo)

Durante los cuatro años que llevo viviendo independientemente, he desayunado, almorzado y cenado en cualquier lugar menos en mi casa. Esos "cualesquiera" lugares fueron los restaurantes de menú que se ubican en los alrededores del Centro Empresarial en San Isidro, las Sangucherías-Juguerías de Surco, la cafetería del Goethe Institut, o del Centro de Idiomas de UP y la cafetería del gimnasio de turno. En mis épocas sub-urbanas, en las que estaba sumida en el mundo industrial del Callao, almorzaba en Minka respetables y abundantes menús que hasta ahora recuerdo con hambre. Antes de eso, comí en los alrededores del Campo de Marte y del Ministerio de Trabajo, en Jesús María.

Cuando me mudé sola hace ya 4 años mi papá me regaló una cocina eléctrica, un juego de ollas Récord, un poco de vajilla y un termo para conservar el agua caliente. Bueno están casi nuevos, excepto el sartén. La verdad nunca he sido muy aficionada a la preparación de comida, no solo porque considero que no es sencillo, sino porque odio verdaderamente tener que lavar el cerro de cosas que queda sucio después de cocinar. Aunque cocinar siempre se haya reducido al hecho de freír huevos, carne, plátanos y preparar arroz o mezclar ingredientes frescos. Cuando tuve solvencia financiera, me compre un hervidor de agua y una waflera o como se llame. Y me dediqué a comer desayunos a toda hora.

Ahora que ya no tengo centro de labores, y me encuentro en un estado vacacional total que me impide la mayoría de veces sentarme a escribir, estoy cocinando cosas. O más bien, preparando cosas. Yo entiendo por cocinar a toda receta que incluya un proceso de cocción. Así que, insisto, me dedico más bien a prepararme cosas. A pesar de no haber tenido una alimentación supervisada por una persona experimentada en el tema (mi mamá o mi papá por ejemplo) durante todo este largo tiempo, creo que he buscado la manera de comer la mayor cantidad de cosas frescas, la menor cantidad de grasas saturadas, y he tratado de balancear al máximo mi comida incluyendo siempre una dosis alta de fibra.

Cuando estaba en Piura siempre comí mucha ensalada de vegetales frescos y muchas carnes de todos los tipos, de res, de carnero, pollo, pescado, e inclusive comí algunas veces cerdo. También tomábamos jugos de frutas naturales, como maracuyá, papaya (a la que odié por mucho tiempo) y limonada (en Piura por un sol de tan 25 limones). Comíamos mucha menestra, y purés y mucha sopa. En alguna época, cuando mi papá estaba obsesionado con la avena, la kiwicha y la quinua, comíamos eso a toda máquina. Mi mama siempre fue más ortodoxa con los alimentos, así que no puedo decir que hizo muchos inventos. Por todo eso y más, fue un choque total venir a Lima y comer papa, papa, papa, papa y más papa y pollo, pollo, pollo, pollo y más pollo en todos los menús.

Ahora que me estoy encargado personalmente de mi alimentación he encontrado algunas dificultades, pero creo que nada insuperable. Me preparo muchas ensaladas: de frutas o vegetales frescos; sopas, y estofados. Algunas veces me arrebato y me como una buena parrillada personal, un pollo a la brasa con papas fritas o hago una incursión dominguera en la cevichería Los Piuranos y rindo homenaje a mi procedencia norteña.

Aquí algunas fotos de mi propia aventura culinaria causante de mi desaparición internauta, total todos tenemos la posibilidad, no solo Gastón :)